Por Redacción Canal Abierto | “No es verdad. El presupuesto aprobado es el que estamos ejecutando y tenemos un compromiso inédito en la historia de la Argentina en la batalla contra la violencia de género”. Así respondió el presidente Mauricio Macri a la corresponsal de la Agencia Notimex cuando -en la conferencia de prensa que debió dar empujado por los numerosos escándalos que rodearon al Gobierno en la semana pasada- le preguntaron por el recorte presupuestario al Consejo Nacional de las Mujeres (CNM).

El ajuste que el Presidente negó fue de 67 millones de pesos y se publicó en el Boletín Oficial del  11 de enero.  Las autoridades del CNM, a través de un comunicado, lo atribuyeron a un error en la publicación que fue enmendado por una reasignación de dinero proveniente del Ministerio de Hacienda.

Sin embargo, a un mes de la publicación, el “error” no fue rectificado por otra decisión administrativa, y el comunicado del CNM no tiene peso legal. Es decir que, en la práctica, el organismo cuenta con menos recursos para combatir una problemática social en ascenso: las cifras oficiales pasaron de un femicidio cada 30 horas, a uno cada 18.

“Nos preocupa, en un contexto de creciente violencia, que el Estado, en lugar de invertir más recursos públicos para luchar contra este problema, lo que haga es un recorte”, explicó Lucía Martelotte, referente política del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), una de las organizaciones civiles que presentaron un amparo para que declare inconstitucional la reducción y una demanda al Estado por usar “superpoderes” para llevarla adelante.

Para Martelotte, la reducción presupuestaria deja a las mujeres “en una situación de mayor vulnerabilidad”.

“El mensaje que se transmite, no sólo desde los medios de comunicación sino también desde las campañas que se lanzan a nivel gubernamental es ‘no estás sola, tenés que hacer la denuncia’. Y está bien que las mujeres denuncien, pero si no hay recursos públicos que puedan acompañar a esa mujer que denuncia, no hay refugios, planes de empleo, soluciones habitacionales, acompañamiento psicológico, policías que puedan estar ahí, no funcionan los botones antipánico o no están las tobilleras para poder controlar a los agresores, lo que estamos haciendo es poner a estas mujeres en una situación de mayor vulnerabilidad y eso también hace que aumente el número de femicidios”, agregó la referente en diálogo con Canal Abierto.


Martelotte: “Estás dejando a las mujeres en un estado de mayor vulnerabilidad”

Durante el debate del Presupuesto 2017, en noviembre último, las organizaciones que están presentando  el amparo protestaron por los bajos recursos que el proyecto gubernamental designaba a políticas para proteger a las mujeres. La Ley de Presupuesto 2017 que finalmente se aprobó amplió los recursos del CNM de 96,5 a 116,5 millones de pesos, y se asignaron otros 47 millones al Plan Nacional de Acción contra la Violencia de Género. La decisión de la Jefatura de Gabinete que se publicó en el Boletín oficial retrotrajo los valores a los presentados por el proyecto oficial.

La crisis y el femicidio

Martelotte explicó que existen múltiples causas para el aumento en la tasa de femicidios. Entre ellas, habló de “una cierta retracción por parte de los varones, que reaccionan frente a las mujeres empoderadas”, en lo que la especialista llama un backlash (contrataque).

Pero, por otro lado, no desestimó el impacto que tiene el momento económico del país.


Martelotte: “Frente a un creciente contexto de crisis económica, social y política, la violencia recrudece”