Redacción Canal Abierto | Un nuevo capítulo tuvo la interna del sindicato de Pasteleros en los últimos días. En la alfajorera La Nirva la conducción gremial que encabeza Luis Hlebowicz arregló con la empresa pagos en negro a cambio de evitar nuevos despidos.      

La Lista Celeste y Blanca -el sector opositor que le disputa el sindicato a la tradicional Lista Verde– junto a la asamblea general de trabajadoras y trabajadores de la planta de La Matanza, rechazó la propuesta y denunció la maniobra extorsiva. Finalmente, la semana pasada se conocieron cinco nuevos despidos.

 

Alba Valenzuela, trabajadora de la fábrica agrupada en la Lista Celeste, explicó a Canal Abierto que “los que despidieron son los compañeros que más enfrentaban al sindicato y a la empresa. Ya los tenían marcados. Uno tiene 28 años trabajando, otro tiene 22, otro 20, son gente con muchos años en la fábrica”.

“El sindicato nos había dicho que si echaban a uno de ellos iban a estar, pero nunca vinieron. Una vez más no cumplieron con su palabra”, se lamentó.

En un video que difundieron desde la oposición del gremio, Sergio Leberstein, miembro de la comisión directiva del sindicato conducido por Hlebowicz (Lista verde) y uno de los doce sindicalistas que viajó con Jorge Triaca por Europa, le dice a los trabajadores de La Nirva que tienen que aceptar cobrar la mitad del salario en negro para asegurarse de no ser despedidos. Él afirma que es un plan del Ministerio de Trabajo en acuerdo con los empresarios y gremios para evitar despidos.


Además de los despidos y la entrega del sindicato, los trabajadores están sufriendo atrasos en los pagos, cobros escalonados, y presiones laborales.

Valenzuela advierte: “Ya es mucho el abuso, no es que nos pusimos en rebeldes sin motivo, venimos pasando esto desde el año pasado, que nos pagan cuando quieren, se atrasan quincenas, cobramos las vacaciones al regreso, esto llegó a un límite y por eso tomamos la decisión de hacer paro, porque también estábamos haciendo producción y tenían pedidos porque estaban importando”.

En el último año la planta pasó a manos de una sociedad llamada Grupo Blend, cuya cara visible es el empresario Matías Pérez, que viene de quebrar la alfajorera Amaratotto, junto a  Mariano Pucio y José “Pepe” Scioli. Con los nuevos dueños, en un primer momento había caído la producción, situación que no se dio en el resto de las alfajoreras, pero en el último mes la producción creció. A pesar de eso, hace quince días la empresa despidió a cinco trabajadoras. El martes pasado hubo cinco nuevos despidos luego de cinco días de paro por falta de pago de salario y aguinaldo. En julio, los despedidos ya suman doce.

 

 

 

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