Redacción Canal Abierto | La comunidad del Polo Educativo Padre Mugica, ubicado en el barrio porteño de Retiro, manifestó su preocupación por el estado edilicio de la sede de la institución. Los problemas de estructura que se venían observando se vieron materializados el viernes pasado, cuando el cielo raso de una de las aulas se desprendió en horario escolar.

El hecho no tuvo más consecuencias que las materiales, ya que cuando ocurrió, docentes y alumnos se encontraban en el patio reclamando por la apertura del comedor escolar durante el receso invernal.

Sin embargo, los docentes remarcan que lo ocurrido venía siendo advertido por ellos, remarcando que se trata de un edificio nuevo que fue inaugurado con bombos y platillos el 12 de junio pasado. Se trata de un edificio de 22.000 metros cuadrados en el que comenzaron a funcionar el Jardín Nº 5, la primaria Bandera Argentina y la secundaria Padre Mujica, a partir de la necesidad de mejoras edilicias de las sedes de estas instituciones. Además de la importancia de la edificación, el ejecutivo comandado por Horacio Rodríguez Larreta daba cuanta de que atendía a los requerimientos de un barrio popular como es la villa 31.

«Era una mejora absolutamente necesaria y que nosotros habíamos solicitado en su momento, no es algo que haya sido ofrecido independientemente de nuestro reclamo. Es un reclamo histórico, que existiera un polo que contuviera los tres niveles » contó a Canal Abierto Claudia Ritrobatto, docente de la secundaria.

Sin embargo, la docente manifestó que si bien el reclamo fu atendido, se hizo con una premura más propia de los tiempos electorales que la necesaria para garantizar la calidad de la construcción que no ponga en riesgo la salud de alumnos, docentes y trabajadores. «La situación es que toda construcción nueva necesita tener una especie de final de obra, una verificación de que todo lo que está funcionando va a funcionar bien. Y, en esta promesa de hacerlo durante un año, lamentablemente eso no sucedió. Y lo que sucedió fue con los alumnos adentro».

El hecho ocurrido el viernes pasado, confirmó los temores que venían denunciando los docentes. Al respecto, Ritrobatto dijo que «no podría informarte que este material no es de primera. Pero sí vemos que las puertas dejaron de funcionar y los picaportes se salieron todos, los techos están mojados o corridos porque hay problemas con la humedad. Lo mismo pasa con columnas que soportan el primer y segundo pido: se forman charcos de agua y se cae parte de los techos.Hay algo en la construcción que hubiera sido bueno que se hiciera por lo menos un final de obra, como para evitar una situación de peor gravedad como que algún alumno, alumna o docente se lastimen

«Nosotros también pensamos que quizá el apuro estaba relacionado con estas cuestiones electorales para demostrar que si habían cumplido con ciertos plazos de entrega de edificios pero que en realidad no tuvieron en cuenta lo más importante que es que ahí dentro están los chicos» concluyó Ritrobatto.

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