Redacción Canal Abierto | El accidente de tránsito que se cobró la vida de Cinthia Choque y puso en riesgo la de Santiago Siciliano dejó al descubierto muchas cuestiones sobre el sistema de contratación estatal que se maneja a nivel Nación, Provincia y Ciudad de Buenos Aires.

En la Ciudad, las condiciones de precariedad laboral a través de convenios con el sector privado –inauguradas por Mauricio Macri como jefe de Gobierno- se mantuvieron como una constante durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.

Actualmente, la City porteña tiene a un 74% de sus 182.000 trabajadores en condiciones laborales precarias. Dentro de los tipos de contrato se encuentran: Planta transitoria, que se refiere a los contratados con derechos básicos como aguinaldo y ART, pero con menor estabilidad y sueldos por debajo de la línea de la planta permanente; el contrato de locación (como en el caso de los agentes de tránsito) facturan al Gobierno; y los tercerizados que facturan a una ONG, un privado o universidad, que a su vez presta servicios al Estado a través de convenios.

Muchos de estos monotributistas deben cumplir ocho horas de trabajo, mientas los empleados de planta realizan siete, gozando de todos los beneficios de un trabajador establecido en la ley de contrato de trabajo.

De hecho, uno de los reclamos desde el sector sindical siempre ha sido el pase a planta permanente de los contratados bajo estas modalidades. Sin embargo, notaron que el clima electoral en algunos casos aceleró este proceso para “descomprimir” las situaciones políticas hacia el interior de la Administración Pública.

El caso de Cinthia Choque fue un golpe de realidad para estos trabajadores precarizados, que vieron cara a cara en este accidente las condiciones de vulnerabilidad en las que se encuentran.

A raíz de esto, trabajadores y trabajadoras monotributistas autoconvocados de los distintos organismos y dependencias del Estado decidieron organizarse para reclamar mejoras en las  condiciones laborales, al igual que lo hicieron los agentes de tránsito de la Ciudad.

En el comunicado a la convocatoria también incluyeron el pedido del bono de $5.000 que el Presidente anunció como una de las medidas para paliar la crisis. “También nos corresponde. No podemos cobrar igual o menos que los y las empleadas formales, no tener obra social, jubilación, tener más gastos y encima ser castigados/as por una condición laboral que NO elegimos. Esta crisis la estamos sufriendo todas y todos, también quienes somos monotributistas”, manifestaron.

“Hay una multiplicidad de contratos distintos, con condiciones distintas, pero que por lo general tienen las mismas exigencias que las de un trabajador de planta permanente. Tenemos peores condiciones, muchas veces ganamos menos, y encima, cuando hay momentos de crisis tan grandes como este, no nos pagan lo que nos tienen que pagar. Las contrataciones son precarias pero las exigencias son formales”, comentó uno de los voceros de los autoconvocados.

Esta acción también se mantuvo con perfil bajo, ya que los precarizados temen perder sus puestos de trabajo al hacer visible esta situación. “Entendemos que en estas condiciones muchas veces es difícil reclamar sin que corra riesgo nuestra fuente de trabajo. Por eso proponemos visibilizarnos siendo muchos/as y de todos los organismos del Estado para exigir el pago del bono”.

Según informaron en diálogo con Canal Abierto, las adhesiones son cada vez más y varias centrales sindicales se han ofrecido a acompañar el reclamo. La movida será este miércoles 18 a las 17 en Plaza de Mayo. “Será en horario monotributo porque tampoco tenemos garantizado el derecho a la protesta. Nosotros no podemos marchar ni manifestarnos a las 10 de la mañana porque corre riesgo nuestro trabajo”, resaltaron.

Fotos: Juan Pablo Barrientos / Revista Cítrica

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