Redacción Canal Abierto | A las elecciones del domingo, la economía llegó mucho más golpeada que a las PASO. En principio, por una devaluación del 30% producto del efecto “mal dormido” del Presidente luego de conocerse el resultado. Con niveles de actividad económica y consumo en mínimos desde 2001, en pleno proceso de aceleración inflacionaria, y con una presión cambiaria que no había cedido a pesar de los controles. ¿Cómo serán las finanzas post-electorales?

El mismo domingo por la noche, el Gobierno decidió reducir el control a la compra de dólares de US$10.000 mensuales, a US$ 200. La medida llegó tras una fuga que, pese a los controles, llegó en septiembre a  los US$2.962 millones según el Balance Cambiario del propio Banco Central, un valor superior al promedio de fuga 2016-2019.

Pero aún resta mucha incertidumbre. Según un estudio del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), en el primer semestre de 2019 la actividad económica experimentó una caída de 2,5% respecto del primer semestre de 2018 y se espera una caída acumulada anual del 3,5%.

“El escenario de disputa es la pelea por los dólares –analiza el informe-. Por el lado de (Mauricio) Macri, este quisiera irse bien, a tiempo, y fortalecido como principal opositor. Para ello debería dejar algunas señales económicas como legado de su gobierno.  Por el lado de Alberto (Fernández), su ganancia en la transición es que Macri debería pagar algunos platos que el mismo rompió”.

El cepo cambiario inmediato luego de la derrota del domingo fue, sin duda, el primero de esos platos. Para el actual Presidente, un mayor control a la compra de dólares es dar por tierra con su propia filosofía económica que tiene impresas las palabras “desregulación” y “libre mercado” en la primera página.

 

La cuestión fiscal y el FMI

“En segundo lugar, está la cuestión fiscal. Y ahí podría aparecer una actualización de retenciones que compense la pérdida de la devaluación y dé cierto equilibrio”, sostienen desde el CESO. Según las estimaciones del instituto, el efecto de la devaluación hizo licuar el tributo original en $9.709 millones frente a lo que hubiese sido una retención en porcentaje fijo del 10% (el equivalente a un mes de Asignación Universal por Hijo). De actualizarse las retenciones al monto de 10% ($4 por dólar exportado), la recaudación proveniente del sector agropecuario aumentaría mensualmente en $ 3.400 millones.

Por último, está la negociación con el FMI y la posibilidad de contar con los fondos pactados en el segundo acuerdo: el de octubre, de US$5.400 millones, y el de diciembre, de US$930 millones. “Hoy día, la deuda argentina está en una situación de ‘insostenibilidad de largo plazo’. Esto dificulta cualquier reprogramación del stand by porque implica que la oficina técnica evalúa la capacidad de pago del país como ‘deuda sostenible’”, explican desde el instituto.

El anuncio de Washington de que el próximo desembolso sólo se charlaría con el nuevo gobierno pulverizó los bonos en la peor semana tras el default de letras por el reperfilamiento y el riesgo país llegó a 2100 puntos básicos.

Por su parte, desde el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) consideran que son muchas las medidas que el nuevo gobierno que asume en diciembre podría tomar para revertir los pésimos números que deja la gestión de Cambiemos. “Argentina podría, tomando medidas respecto a los mecanismos de liquidación de sus exportaciones que permitan controlar la oferta de divisas, investigando la deuda pública y reconfigurando aquella que sea legítima, e impidiendo la fuga y acopio especulativo de divisas con controles inteligentes, disponer de los dólares que permitan (vía un shock de ingresos populares) financiar el aumento de las importaciones necesarias para lograr una recomposición de la producción vinculada a una nueva matriz de consumo”, afirman en su análisis los economistas Alejandro López Mieres y Claudio Lozano.

Y agregan: “Una Argentina paralizada, con un saldo comercial disponible abultado y con una elevada capacidad ociosa, está en condiciones de ponerse en marcha”.

 

Más información: Fuga y corrida cambiaria: ¿qué medidas se vienen?

Recibí más periodismo de este lado

Nuestros temas