Redacción Canal Abierto | En 2018, el debate por el  aborto legal en el Congreso marcó un antes y un después en la discusión por este derecho de las mujeres. Si bien en las calles se logró la despenalización, la negativa del Senado dejó trunca la iniciativa que había logrado la media sanción en Diputados.

En mayo de este año el proyecto se volvió a presentar, pero la parálisis parlamentaria por las elecciones impidió su tratamiento. Desde la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito y el movimiento feminista se espera que el texto sea tratado el año que viene.

A pesar de este parate, la movilización del colectivo de mujeres, que nunca abandonó las calles, logró que por primera vez que los espacios políticos consideren esta discusión a la hora de armar las listas de candidatos.

De acuerdo a un relevamiento realizado RED/ACCIÓN + Economía Femini(s)ta, con las elecciones generales se renovó la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio de la de Senadores. Es decir, el año que viene entran 130 nuevos diputados y 24 senadores.

Según el análisis, el porcentaje de diputados que están a favor de legalizar o despenalizar el aborto disminuye de 50% a 45%, pero siguen representando un porcentaje mayor que los que votarían en contra (116 diputados a favor, 108 en contra, 33 indefinidos o sin datos).

El porcentaje de senadores que están a favor de legalizar o despenalizar el aborto aumenta de 43% a 44,4%, pero sigue siendo menor al porcentaje que votaría a favor (32 senadores a favor, 36 en contra y 4 indefinidos/sin datos). Con estos resultados, el proyecto de ley de IVE podría ser aprobado en Diputados, pero sería nuevamente rechazado en el Senado.

Sin embargo, hay quienes se entusiasman con una posible aprobación. Los motivos recaen principalmente en la postura a favor mostrada por el presidente electo, Alberto Fernández, en su campaña y ayer ratificada durante su conferencia en la Universidad Nacional de México (UNAM).

“Toda mi vida enseñé que el aborto nunca debió haber sido un delito. Y esta altura de los acontecimientos creo que no debe ser un delito y que el Estado debe garantizar que las mujeres puedan acceder a un aborto en condiciones de asepsia. Es un problema de salud pública. Que el aborto no sea castigado no quiere decir que las mujeres estén obligadas a abortar. Además, los derechos de las mujeres van mucho más allá del aborto”, declaró.

En el Senado hay cuatro legisladores indefinidos Edgardo Dario Kueider (Frente de Todos – Entre Ríos), Lucila Crexell (Juntos por el Cambio – Neuquén), Stella Olalla de Moreira (Juntos por el Cambio – Entre Ríos), y Roberto Mario Mirabella (PJ – Santa Fe). Si se pronunciaran a favor de la legalización habría un empate.

En este escenario, Cristina Kirchner presidiría la Cámara Alta que, contrario a su predecesora, durante el debate en 2018 votó a favor de la norma y se espera que mantenga su postura. Sumado a esto, si bien este es un tema en el que cada legislador vota individualmente, la unidad del peronismo en la Cámara alta puede encarrilar la discusión.

De manera similar, en el caso de la Cámara de Diputados, si 9 de los legisladores indefinidos o para quienes no hay datos votaran en contra de la legalización del aborto (y el resto decidiera abstenerse), el proyecto de ley podría quedar frenado en Diputados, de acuerdo al análisis de Economía Femini(s)ta.

Todo indica que el proyecto que se debatiría sería muy parecido al de 2018, ya que se tomaron las modificaciones sugeridas en esa discusión. Además, agrega conceptos que buscan contemplar todas las situaciones y dificultades que se presentan al momento de interrumpir un embarazo.

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