Redacción Canal Abierto | El auditorio del Hotel Quagliaro fue el escenario elegido para la entrega de los premios del Primer Certamen Nacional de Literatura Osvaldo Bayer, organizado por el Departamento de Cultura de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).

A través de CTA Ediciones y Editorial De La Comarca se convocó al certamen con el lema “El Trabajo y sus Historias”. El nombre se instituyó en homenaje al gran historiador, escritor, periodista y militante de los derechos humanos. “Pretendemos homenajear pero también sostener a Bayer en la memoria colectiva”, sostuvieron las autoridades de ATE Cultura.

La intención editorial de esta iniciativa fue obtener un compendio de cuentos que hablen de historias de trabajadores, de una fotografía cotidiana de personajes que quizás nunca lleven nombres de calles. El respeto a la consigna y la rienda suelta a la imaginación de los y las escritoras fueron claramente plasmados en los productos finales.

“Este certamen lleva el nombre de Osvaldo Bayer porque como en ATE nos gusta ser rebeldes, teníamos que ponerle el nombre del más rebelde de todos. Hubo más de 500 trabajos presentados desde todo el país, tanto de compañeros afiliados a ATE, como de no afiliados”, sostuvo Mirta Matheos, directora de ATE Cultura.

La entrega de premios comenzó con las menciones honoríficas para la categoría No Afiliados, con los cuentos Lujos de la vida, de Andrés Carminati; Claromecó, de Fabián Rubén Dorigo; Almacén de barri, de César Hugo Rosental; Jornada, de María Jimena Arnolfi Villaraza; El lazarillo ruso, de Raúl Oscar D’Alessandro; e Incentivo Laboral, de Pablo Andrés Salvati.

El podio para esta categoría fue el siguiente: 1º Premio para Ellos no tienen la culpa, de María Jimena Soliani; 2º Premio para Pintura blanca, pintura negra, de Agustín Campos Rampaño; y 3º para Hurón, de Aldo Gabriel García.

Las menciones honoríficas para la categoría Afiliados fueron para los cuentos El último sábado, de Alicia Beatriz Reyley; Fortunato, de Mariano Emilio Abuh; y Quince cuadras, de Luciano Debanne. El podio en esta categoría fue para Planta permanente, de Diego M. Herrera; Otras Cuestiones, de Damián Huergo; y para Los dueños de la sed, de Verónica Di Trano.

Quienes integraron la lista de ganadores recibieron premios en efectivo y la inclusión de sus cuentos en el libro Historia de trabajadores. Además, el departamento organizador, CTA Ediciones y la Editorial De la comarca difundirán en distintos medios de comunicación del país el nombre y título de la obra de los premiados.

Quienes oficiaron de jurado, Guillermo Saccomanno, Juan Forn y Gabriela Cabezón Cámara, obtuvieron un reconocimiento especial por parte de la organización. Al tomar la palabra, Saccomanno destacó: “Esto que hacemos desde ATE tiene un sentido político e ideológico muy profundo. Tiene que ver con Rodolfo Walsh, con darle voz a los que no tienen voz, que los trabajadores puedan encontrar la palabra y el modo de decir eso que quieren decir, que encuentren un canal expresivo. En este sentido, este e un espacio maravilloso que no deja de sorprendernos”.

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