Redacción Canal Abierto | Los trece organismos de derechos humanos reunidos en la Mesa nacional volvieron a la Casa Rosada. A principios de 2016 habían pedido reunirse con el entonces Presidente pero el que los recibió fue Marcos Peña. Finalmente en febrero hubo una reunión con Macri, que fue la única con el Jefe de Estado hasta ayer. Claro que el tiempo sin reuniones dice menos que la intención con la que ambos mandatarios escucharon y se comprometieron con los reclamos de las organizaciones históricas.

También estuvieron en el encuentro la ministra de Justicia, Marcela Losardo, y el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla.

El documento presentado por la Mesa incluye temas como el pedido de libertad de los presos políticos, la necesidad de desclasificar archivos, de acelerar los juicios de lesa humanidad y de encontrar con urgencia a los nietos que aún faltan. El mandatario explicó que en su gobierno no hay presos políticos sino que se trata de personas detenidas «motivadas por causas políticas de un sistema judicial que se puso al servicio del poder político de turno» y así perseguir y encarcelar a opositores.

En conversaciones con distintos medios, en sus redes sociales o ante la consulta de este portal, los y las referentes del movimiento de derechos humanos se mostraron satisfechos con el clima de la reunión y las respuestas de Alberto Fernández, y aseguraron que se percibe el inicio de una nueva etapa en la materia.

Luis María Alman Bornes, integrante de la junta directiva del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, explica a Canal Abierto: “Pude vivir una experiencia muy fuerte, de ver a un presidente escuchar con respeto y admiración a las y los referentes de los organismos de derechos humanos y reconocer sus luchas, su entrega y dedicación, y en varias oportunidades expresó que las puertas de la Casa Rosada están abiertas, su voluntad de trabajar juntos y de seguir profundizando la política de derechos humanos”

“Pudimos entablar un dialogo muy honesto en el que también planteamos nuestras inquietudes como las detenciones arbitrarias que algunos organismos llaman presos políticos, la situación regional, los juicios por delitos de lesa humanidad que se retrasaron durante estos cuatro años, los Sitios de Memoria”, amplia el referente del MEDH que también integra el área de Formación de ATE Nacional y la Pastoral Social Evangélica.

Por su parte, Agustín Cetrángolo, de la agrupación H.I.J.O.S. Capital, cuenta para esta nota que “volver a la Casa Rosada con un gobierno que te reconoce, que te respeta, que te demuestra que te está esperando, a todo el movimiento de derechos humanos y la historia de lucha de este pueblo, es una satisfacción muy grande. Pero lo más interesante es poder plasmar esa agenda que vienen trabajando los organismos, que se venía ya visibilizando con las denuncias en Naciones Unidas y que es la base de lo que le llevamos al presidente, en materia de juicios de lesa humanidad, de desmantelamiento del aparato represivo, de poder fortalecer la democracia revisando los sótanos que tiene la inteligencia, el acompañamiento de la iniciativa para una necesaria reforma de la justicia y a inteligencia que vemos que ha sido utilizada para perseguir. En ese punto tuvimos un debate interesante en cuanto al pedido de la liberación de los presos políticos”.

“El Presidente nos agradeció por tanto camino y se comprometió a trabajar conjuntamente estos temas que componen una agenda amplia con cuestiones que no se pudieron resolver antes del 2015 y también problemáticas emergentes de estos cuatro años de macrismo que tan mal nos ha dejado en materia de derechos”, agregó.

Por último, Cetrángolo destaca que “el reconocimiento es importante pero lo central es el inicio de un camino, que tiene que ver con un diálogo entre las organizaciones de derechos humanos y la institucionalidad del país, para conquistar ese proyecto por el que lucharon las y los 30.000”.

José Schulman, de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, le dijo a Alberto Fernández cuando tomó la palabra: “El macrismo instaló un modelo propio de dominación en la Argentina, la cloaca de los servicios, la cloaca de Comodoro Py y el armado de causas fraudulentas”.

Luego, en una entrevista a la radio AM 750, Schulman destacó que “es un hecho político por la simbología, entrar a la Casa de Gobierno por la puerta de adelante, que te reciba el Presidente, poder exponer el documento acordado es un gran hecho y también que el Presidente, en sus dos intervenciones, estuviéramos en un 95% de acuerdo”.

Según destaca Página/12, Haydeé Gastelú, una de las Madres presentes, le dijo a Alberto Fernández: “Soy una de las primeras once madres que aquel día nos encontramos en la Plaza por primera vez con Azucena Villaflor. Ella dijo que juntas podemos llegar a ser algo y resolver entre todas este problema. Ese es el sello que nos puso y que hasta hoy está presente”.

Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, destacó “la sensibilidad del Presidente» y su «promesa en resolver los temas en tiempo y forma. Volver a tener esta etapa democrática con un amigo y compañero y hablar con él como si estuviéramos con un hijo al lado es muy importante y, lógicamente, sus responsabilidades son muy grandes», comentó Carlotto.

La Mesa de Organismos por los Derechos Humanos está integrada por Abuelas de Plaza de Mayo, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) La Matanza, Asociación Buena Memoria, Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Comisión Memoria, Verdad y Justicia Zona Norte, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz, Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, H.I.J.O.S. Capital, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH).

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