Redacción Canal Abierto | Hoy comienzan formalmente las paritarias estatal y docente bonaerense y, si bien se espera que todavía no haya propuestas salariales concretas, son varios los ejes de discusión de cara a esta primera reunión.

De hecho, el jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco había anticipado esta mañana que el Poder Ejecutivo no iba a hacer “ninguna propuesta fija» de aumento salarial. Sin embargo, la ministra de Trabajo bonaerense, Mara Ruiz Malec, aseguró que la administración de Axel Kicillof no dejará «caer el salario como hizo el gobierno anterior», aunque remarcó que lo que se acuerde con los gremios en las paritarias «tiene que ser sostenible y realizable en el corto y mediano plazo».

De todos modos, es un secreto a voces la negativa oficial a hablar de porcentajes anuales o posibles clausulas gatillo para -aducen los funcionarios- “no generar expectativa inflacionaria”. En respuesta, los gremios plantearían acuerdos trimestrales o cuatrimestrales como mecanismo de reaseguro frente al continuo aumento del costo de vida, más una suma fija para intentar compensar la pérdida de poder adquisitivo de los últimos años.

En este marco, Canal Abierto dialogó con el titular de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la CTA Autónoma bonaerenses, Oscar De Isasi, sobre salarios, recategorizaciones, pases a planta, la ley de licencia por violencia de género y el pago a los bonistas de la semana pasada, entre otros temas.

¿Van a llevar alguna cifra o porcentaje concreto a esta primera reunión? 

Me niego a discutir paritarias con los funcionarios a través de los medios, tal como hizo María Eugenia Vidal durante cuatro años, filtrando supuestos porcentajes de aumento que después no se condecían con la realidad.

Ante todo, hay que decir que la convocatoria de hoy es un gesto político positivo. Cerramos una etapa en la que cada vez que se discutía la paritaria, íbamos a pérdida. La táctica de pinzas entre UPCN y el gobierno de María Eugenia Vidal hizo que perdiéramos en promedio un 30% del poder adquisitivo.

En este nuevo tiempo, el mandato popular es el de reparar derechos. Como objetivo inmediato, en 2020 tenemos que dejar de perder a manos de la inflación; y en segundo término, recuperar lo perdido en los últimos cuatro años.

Además de lo salarial, ¿qué otros temas piensan abordar?

Hay varias cuestiones que son urgentes: incorporar el presentismo a los mecanismos formales de salario, a recategorización del personal -algo que hace cinco años que no se hace, pese a que la ley indica que debería realizarse cada dos- y el pase a planta permanente. Sobre esto último, son miles los expedientes que la ex gobernadora tenía en su poder, pero que ignoró por completo en represalia tras la derrota electoral. En diciembre pasado, acordamos con la ministra de Trabajo bonaerense, Mara Ruiz Malec el reinicio del proceso de pase a planta de quienes ya tenían iniciados los expedientes. Esperamos que hoy se avance en los plazos para esas formalizaciones.

La carrera administrativa que rige hoy hace que quienes no estén alineados al poder tengan que hacer el doble de esfuerzo para crecer en la vida laboral. Es tiempo de poner en debate una nueva carrera y un convenio colectivo de trabajo que democratice y de igualdad de oportunidades para quienes hacen bien las cosas.

Otro tema fundamental es la reglamentación e implementación de la ley de licencia por violencia de género. Hay un borrador que hemos construido con el gobierno provincial y están dadas las condiciones para que avance.

La ministra de Trabajo bonaerense, Mara Ruiz Malec dijo que los sindicatos «comprenden y conocen cuál es la situación financiera de la provincia». ¿Ven un intento por ponerle un techo a la paritaria?

La provincia de Buenos Aires no está quebrada, pero si es cierto que su riqueza está concentrada en pocas manos. Es importante dejar en claro esto porque si partiéramos de esa premisa, poco se podría hacer. Lo cierto es que mientras genera el 38% del producto bruto geográfico de la Argentina, el Estado bonaerense sólo se apropia del 18% de esa riqueza. El 82% restante está determinado por el libre comercio, donde el más fuerte se devora al débil.

Es frente a esta situación que en su momento respaldamos la reforma tributaria progresiva que impulsó el gobierno, donde se buscaba gravar al que más tiene y no al que menos. No se puede gobernar para los sectores populares sin ponerle un freno a los grandes grupos económicos y financieros.

Si bien se terminó aprobando, el gobernador tuvo que ceder en varios puntos de la reforma tributaria que mencionas…

Este no es el gobierno de Vidal, pero sí tiene limitaciones para cambiar el rumbo de algunas políticas. El gobierno de Kicillof tiene buenas intenciones e iniciativas, pero también sus debilidades. Porque no alcanza con que haya elecciones cada dos o cuatro años para sostener la disputa con los grupos de poder –los bonistas, por ejemplo. El consenso de una elección hay que transformarlo en organización y fuerza para llevar adelante estas disputas.

Como te decía anteriormente: recursos hay, pero están concentrados y no los van a largar fácilmente. Por eso, nuestra opinión es que a la reforma tributaria le faltó una plaza llena. Porque la disputa por la riqueza se da en los despachos, en las reuniones con el Fondo y en las legislaturas, pero fundamentalmente en la calle.

Imagino que deben estar preocupados por el sobreendeudamiento bonaerense, pero también por el pago del bono BP21 anunciado la semana pasada…

Este año la provincia tiene vencimientos por 270 mil millones de pesos. Es el equivalente al 20% del presupuesto.

Desde el primer momento, nosotros planteamos que las deudas se pagan, pero las estafas no. Es momento de revisar qué hay de deuda y cuánto de estafa, sin olvidar que primero hay que resolver la deuda interna. Para lograrlo, hay que establecer un gran acuerdo social. Es la única vía para avanzar juntos y vencer a los poderes concentrados.

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