Redacción Canal Abierto | “Cuando el Senado nos dijo que no, el 8 de agosto de 2018, no le dijo que no a una ley, le dijo que no a esta capacidad organizativa. Porque somos el movimiento más poderoso del mundo”. Desde el escenario montado frente al Congreso de la Nación este miércoles 19, se escuchó esa síntesis –y otras, muchísimas- de una idea que se repetía en todas las cabezas que alzaban sobre sí un pañuelo verde: el aborto legal, seguro y gratuito será ley en 2020 sólo por presión popular.

Con esa premisa, una multitud incontable se lanzó sobre las principales plazas de todo el país a un Pañuelazo que acompañó la última presentación del proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Y llevó la consigna: “El proyecto está en las calles”. Legislando por mano propia en reclamo a quienes deben legislar de verdad.

Pidiéndoles que esta vez sí, en el recinto y a la hora de votar, paguen la deuda histórica que mantienen con las mujeres y los cuerpos gestantes: que haya aborto legal en el hospital. Que la maternidad sea deseada o no sea. Que los cientos de miles de abortos clandestinos que se realizan cada año en todo el territorio motiven la implementación de una política pública que termine con el negocio. Que las muertes producto de esas intervenciones sean, finalmente, cuestión de Estado.

“Va a ser ley y va a serlo de manera inminente. Mucho antes de lo que tal vez estamos imaginando –aseguró la socióloga, investigadora del Conicet y asesora de la Presidencia, Dora Barrancos, en diálogo con Canal Abierto Radio-. El proyecto está elaborándose y está en muy buenas manos. Hay una enorme sintonía con nuestros deseos, con nuestros derechos”.

La afirmación suena a alivio porque, pese a volver más tangible que nunca la aprobación de la ley, aún no hay precisiones sobre el texto de la iniciativa que enviará la Presidencia conducida por Alberto Fernández al Congreso. Mientras, entre quienes impulsan la legalización se acumulan las preguntas: ¿qué puntos en disidencia tendrá el proyecto oficial con el que hace 15 años elabora y presenta incansablemente la Campaña, que ha sido discutido por múltiples actores de la sociedad civil y cuyo debate generó en 2018 la multiplicación de las voluntades que lo militan? ¿Cuán vitales serán esos puntos? En la negociación para que se apruebe, ¿se perderá la ley tanto o más que si volviera a perderse en los votos?

En todo caso, la única certeza del Pañuelazo fue que sólo la movilización –masiva, artística, creativa, pero siempre visible- sacará una ley que garantice el derecho.

Por eso llegaron LasTesis desde Chile, a aportar la performance que recorrió el mundo adaptada a la lucha argentina. “El patriarcado es un juez / que nos obliga a parir / y nuestro castigo / es la violencia que ya ves. / Es femicidio. / Maternidad como destino. / Es violación. / Es aborto clandestino”, rezó la letra que cantó toda la plaza.

Por eso, con el acompañamiento de distintos artistas, otra vez el verde se expandió, contagió, y se multiplicó. Como lo hizo durante más de una década en la que, paulatinamente y desde la adversidad y la minoría, fue construyendo el contrapeso popular que equilibró los platillos.

Y por eso, este 2020, está más cerca que nunca de finalmente inclinar la balanza.

 

Fotos: @dicoluciano

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