Redacción Canal Abierto | La ex Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, analizó en profundidad los puntos que ya trascendieron del proyecto con el que el Poder Ejecutivo pretender reformar el Sistema de Administración de Justicia argentino.  

En una extensa exposición, la reconocida abogada aseguró que “la única manera de que la reforma sea adecuada y suficiente es que los sindicatos, los movimientos populares, las organizaciones sociales, sean involucradas en las discusiones”.

Además, realizó una crítica sobre la actualidad del sistema judicial y su participación en la persecución política ejecutada por el gobierno anterior: “Se utilizó a la Justicia para poner en riesgo la democracia, para socavar las posibilidades electorales del partido más cercano a los intereses populares”, aseguró.

La presentación se dio en el inicio de un encuentro sobre Poder Judicial y relaciones laborales convocado por la CTA Autónoma, en el que participaron especialistas de distintas órbitas vinculadas al sistema judicial, abogados de sindicatos y centrales gremiales, jueces, funcionarios, docentes universitarios y especialistas académicos.

En la apertura del evento también participaron Horacio Meguira, director del Departamento Jurídico de central, y el secretario adjunto de la CTA-A y titular de ATE, Hugo “Cachorro” Godoy, quien destacó: “En una gran ofensiva de los sectores conservadores nuestro pueblo fue capaz de ponerle límite a un proyecto que quería gobernar el país por más de cuatro años”.

“Tuvo la capacidad de sostener la lucha en las calles –continuó Godoy-, de no limitarse a resistir sino de construir alternativas, y esa unidad nos ayudó a derrotar electoralmente al neoliberalismo. Pero ahora viene el tiempo de que esa unidad se profundice para posibilitar el desarrollo de un Estado al servicio de las mayorías, y necesariamente la Justicia forma parte de ese Estado, y no hay Justicia plena sin un pueblo protagonista”, concluyó el dirigente estatal.

Luego, Gils Carbó, insistió en que “las reformas que se presentan parecen razonables pero no suficientes, pero hay que ver si en este momento lo suficiente es razonable, dada la perspectiva de fuerzas, por eso es muy importante el involucramiento de los sectores populares”.

La ex Procuradora desplazada por el macrismo en 2017, brindo una mirada profunda sobre el law fare y los “sótanos de la democracia” denunciados por el Presidente Alberto Fernández, con un llamado de atención sobre el anacronismo estructural del que padece el actual sistema judicial, que no ha sabido actualizarse para brindar respuestas ante la globalización, el poder de los mercados desplazando el rol del Estado, el crimen organizado trasnacional, la financiarización de la economía, la multiplicación de paraísos fiscales, las cuestiones ambientales, y la deslocalización de las grandes empresas que reproducen precarización laboral.

Alejandra Gils Carbó dialogó con Canal Abierto

Valoró positivamente la intervención de la AFI, y la iniciativa para unificar la Justicia penal y la ordinaria, aunque cuestionó que “falta una ley que regule la interceptación de comunicaciones, es llamativo que no haya una ley que controle las escuchas”.

“Hay una tercera etapa en la que llegó la total degradación del sistema, el law fare, la acción conjunta de jueces, medios de comunicación, y la política para que la Justicia se desempeñe como aniquiladora de las propuestas de oposición al proyecto neoliberal”, denunció. Y destacó: “La reforma apunta a poner fin a la promiscuidad en jueces, fiscales y servicios de inteligencia, a diluir la hegemonía de los doce jueces de Comodoro Py, al armado de causas y a la manipulación de los sorteos”.

“Se habla de crear un consejo de fortalecimiento, en el que estarían representados distintos sectores. Me parece central que haya representación de los trabajadores, que se oiga la voz de los que están en situación de vulnerabilidad, porque esos son los que ley y la Justicia deben proteger”, dijo.

Los últimos minutos de su ponencia los dedicó a profundizar sobre los ítems de la reforma que apuntarían a la corrupción judicial y los privilegios de los sectores dominantes: “Hay muchos jueces federales que están esclavizados por miedo al carpetazo, y la gente de la oscuridad maneja estas técnicas con mucha habilidad, manejan información y así se mantiene el sometimiento. Entonces, si se suman 63 jueces nuevos que no han estado durante décadas invitados a la Embajada, ni seguidos ni espiados, a mediano plazo tendría un efecto positivo”.

“Los ministros de la Corte no van a las villas, a los barrios, ni siquiera a un hospital público, porque eso sería bajar línea, entonces la bajada de línea a jueces y fiscales es que hay que poner el foco en las cámaras empresarias, en la bolsa”

Concluyó Gils Carbo: “La reforma de la Justicia se tiene que hacer dialogando con los sectores que la necesitan. Me parece bien que no la dialoguen con los jueces porque siempre buscan la protección corporativa de sus privilegios, pero la tienen que dialogar con los sectores que la necesitan”.

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