Redacción Canal Abierto | A partir del colapso de la actividad floricultora, producto de las medidas de aislamiento dispuestas para paliar el azote del COVID-19 en nuestor país, la Unión de Trabajadores de la Tierra lanzó un programa de microcréditos para que quienes se desarrollaban en esa actividad puedan comenzar a producir agricultura familiar.

Se trata de una propuesta que la organización nacional de campesinos comenzó a implementar al interior de su espacio, pero que elevó a los distintos gobiernos para que pueda ser implementada por los estados con una capacidad mayor de cobertura. Por lo pronto, obtuvieron una buena respuesta del ministro de Agroindustria bonaerense Javier Rodríguez, quien les afirmó que la provincia iba a implementarlo como pollítica pública.

Según estimaciones de la UTT, el cierre del Mercado de Flores afecta a unas 3500 familias entre floricultores y vivereros.

«Vos tenés la flor que estás esperando hace un montón de meses, en la que invertiste un montón y llega la fecha en la que te va a entrar dinero y hubo que cortar las flores y tirarlas. Es todo un desafío, un momento de crisis y de empobrecimiento muy grave para las familias floricultoras de UTT», explicó a Canal Abierto Rosalía Pellegrini, dirigente de la organizacion.

«Empezamos a ver de qué manera se podía implementar y qué posibilidades de recursos teníamos, porque si bien somos un movimiento muy grande y tenemos recursos propios, también tenemos muchas necesidades. Pero lo buscamos la vuelta para ver cómo lo podíamos hacer. Y a través del Consultorio Técnico Popular de UTT, que es el área de agroecología que tiene la organización, en la que los técnicos son los propios campesinos que vienen produciendo hace ya muchos años, empezamos a pensar como podíamos hacer un pequeño préstamos para los insumos para la primera siembra y también dándoles el epoyo técnico campesino para que empiecen a producir alimentos sanos y tengan así un ingreso», agregó.

Tras una primera propuesta, la semana pasada comenzó lo que califican como una prueba piloto: «ya hicimos visitas a las primeras familias que se propusieron. Fuimos con los compañeros técnicos y les entregamos algunas semillas, plantines y algunos bioinsumos, producidos naturalmente por nosotros. Hicimos un acuerdo de trabajo por el cual todo eso se va a devolver con la verdura, que se venderá en los almacenes de UTT. Con eso se va a subsanar lo que se les prestó a estas familias y así iniciar nuevamente la rueda y prestarles a nuevas familias«, contó Pellegrini.

Y concluyó: «La situación es grave y esto no la resuelve en su totalidad. Pero nos parece importante hacer esta apuesta en este momento, que se viene una crisis económica muy fuerte, y aunque ahora se está empezando a habilitar el mercado de flores, pero ¿quién se va a casar o hacer un evento para el que necesite flores? Ni los entierros se están haciendo con flores. Así que la caída de ese mercado se va a dar aun abriéndose los espacios de comercialización».

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