Redacción Canal Abierto | Cuando parecía que el conflicto en la productora de alfajores y galletitas La Nirva iba camino a finalizar, otro incumplimiento de la empresa reactivó el reclamo de los trabajadores.  

Esta semana venció el plazo para que la compañía abone los salarios adeudados.  El 18 de mayo las partes firmaron un acta ante el Ministerio de Trabajo en el que la cartera provincial intimó a la empresa a saldar la deuda completa. El acuerdo consistía en que se depositaría una parte del mes de abril en una primera fecha, y el resto en tres cuotas hasta el 1 de junio, cuando la fábrica volvería a producir con todas las trabajadoras y los trabajadores adentro.

Sin embargo, nada de eso sucedió y los empleados y las empleadas decidieron ingresar a la planta ubicada en Lomas del Mirador, en el partido de La Matanza.

En las últimas horas, una alta delegación de la CTA Autónoma bonaerense, encabezada por el titular de la central, Oscar De Isasi, estuvo en la fábrica acompañando el reclamo.

“Fuimos a llevar nuestro apoyo, nuestra solidaridad y a ponernos a disposición en todo lo que podamos gestionar para ayudar a que empiece a funcionar la cooperativa”, indicó Tomás Devoto, secretario de Salud Laboral de la central.

Los 65 trabajadores en conflicto, la mayoría de ellas mujeres, aseguran que la fábrica está en condiciones de producir y ya articulan con el municipio y la Dirección Nacional de Empresas Recuperadas del ministerio de Desarrollo de la Nación, para convertirse en una cooperativa.

Doble y triple estafa

La Nirva cambió de dueños el año pasado y el nuevo titular decidió que desde el 1 de octubre de 2019 se suspenda la producción. A partir de ese momento, la empresa comenzó un conflicto. El cese de producción se dio en febrero y a mediados del mes pasado se confirmó el cierre.  Los trabajadores se encontraban acampando en la puerta de la planta y fueron desalojados por la policía bonaerense el 11 mayo.

En esa ocasión denunciaron que fueron estafados por los patrones con cheques sin fondos a 90 y 60 días. “Incluso no podemos exigir nada al Estado porque en ANSES aparece que nos pagan arriba de 80.000 pesos» dijeron, advirtiendo que la desidia de los empresarios les impide, además, recibir alguno de los programas oficiales para compensar las dificultades laborales y económicas que genera la cuarentena.

La empresa que fabrica los populares alfajores Grandote, entre otros productos, tiene a Matías Pérez Paradiso como uno de sus principales dueños, quien cuenta con una enorme cantidad de activos entre los cuales figuran varias embarcaciones de lujo. “Con que venda uno, ya nos paga las deudas”, aseguran los trabajadores.

“No pagarles o darles cheques sin fondos a 90 días, forzando a los empleados a firmar libre deudas, son maniobras miserables porque no estamos hablando de una empresa de barrio a la cual le fue mal en el contexto de una crisis. Es un grupo empresario que viola los derechos más elementales”, contó la abogada Gisela Bustos de la dirección Nacional de Empresas Recuperadas, al portal No Ficción.

 

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