Canal Abierto Radio | El confinamiento obligatorio al que llevó la pandemia aceleró – o impuso – el trabajo desde casa y rápidamente tanto trabajadores como empresas y funcionarios públicos comenzaron a prestarle atención al asunto. La posibilidad de regulación de esta modalidad empezó a discutirse esta semana en Diputados y desde ATE se pronunciaron en contra de la iniciativa por considerar que “el teletrabajo precariza y profundiza los perjuicios laborales”.

“No puede existir un Estado presente con sus trabajadoras y trabajadores ausentes, es decir, la cercanía, el estar junto a la otra, al otro, es lo que caracteriza nuestra actividad laboral, justo en estos tiempos”, subrayó el secretario Adjunto del sindicato, Rodolfo Aguiar.

“No van a encontrar en nosotros ningún pronunciamiento en favor de esta modalidad laboral”, aseguró.

El proyecto para la regulación del teletrabajo tiene aportes de las centrales sindicales y del propio ministro de Trabajo Claudio Moroni. Los dos ejes se relacionan a que la modalidad sea una opción, y que no se vulneren derechos. Sin embargo -señalan-, hay muchas desventajas que no son tenidas en cuenta, a nivel individual:

  1. Torna invisible la relación laboral;
  2. Favorece la precarización y la tercerización de numerosos servicios;
  3. Hay horas excesivas de trabajo;
  4. No se reconocen las horas extras;
  5. No hay autorización de licencias por enfermedad;
  6. Hay riesgos de no declarar ciertos síntomas de enfermedad;
  7. Estrés a través de ‘objetivos de productividad muy elevados’;
  8. Ausencia de indemnización por accidentes de trabajo
  9. Riesgo de la pérdida del estatus como asalariado

Y las desventajas colectivas desde lo sindical, tienen que ver con:

  1. El debilitamiento del colectivo laboral;
  2. «Desaparece la solidaridad y la militancia sindical»;
  3. Falta de apoyo a los paros, huelgas y reclamos.

“Me cuesta  imaginarme que consigamos un aumento de sueldo a través de un twitazzo, sin salir a la calle” remarcó el adjunto de ATE.

“Cuando nace la automatización los grandes gerentes y dueños de las automotrices  preferían la máquina antes que el hombre o la mujer, porque la máquina no iba a huelga. Pero en un corto tiempo se dieron cuenta que tampoco compraba los autos que ellos producían. No vaya a ser que las diputadas, diputados y senadores, que hoy avanzan en un proyecto de ley se terminen dando cuenta que han precarizado tanto el empleo y que habrán colocado a miles y miles de trabajadores debajo de la línea de pobreza”, alertó Aguiar.

Escuchá la entrevista completa:

 

 

Ilustraciones: Marcelo Spotti

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