Redacción Canal Abierto | Sean peronistas, radicales, cambiemitas o militares, todos y cada uno de los gobiernos de la historia Argentina tuvieron que lidiar con la moneda estadounidense como variable central de la economía y termómetro del humor social. En unos casos, producto de indiscriminadas aperturas financieras que favorecieron la fuga de capitales; y en otros, por una sobredemanda o encarecimiento de insumos importados para el impulso industrializador.

Como no podía ser de otra manera, la administración de Alberto Fernández tampoco logró desentenderse de esta tortuosa y particular tradición. Si bien no tuvo nada de novedoso ni llegó a tomar por sorpresa a entendidos, la problemática quedó en evidencia luego de que en los últimos días anunciara una serie de nuevas restricciones para encarecer y desalentar la compra de dólares para el ahorro.

Sin embargo, las estimaciones más optimistas del mercado aseguran que de los cuatro millones de compradores de divisa para atesorar de julio, cerca de las tres cuartas partes podrían dejar de comprar divisas. Es decir que, en cuanto se levante este virtual feriado cambiario, al menos un millón de personas continuarán persiguiendo ese verde objeto del deseo.

“No caben dudas de que la Argentina tiene un problema de reservas porque su economía demanda dólares. Es que, como país, hay cosas que no podemos producir y cuando las tenemos que comprar en el exterior, no podemos llevar pesos. Desde la insulina y los antibióticos, hasta autopartes o la alúmina para fabricar aluminio”, explica a Canal Abierto el investigador en historia económica Bruno Nápoli.

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Lo cierto es que pese a que el Gobierno y la presentación mediática responsabilicen al dólar ahorro por la merma, este sólo es responsable de la pérdida de reservas por 1.826 millones de dólares entre enero y julio. Muy lejos de los 12.332 millones consumidos por deuda pública y privada (9065 millones) y lo que no liquidaron los exportadores (3267 millones).

“El dólar ahorro no es la gran especulación, sino una forma de supervivencia para trabajadores y clase media. ¿Cuánta diferencia sacaba alguien al comprar 200 dólares ahorro y venderlo en el blue? ¿Cinco o seis mil pesos? Son dos bolsas de supermercado”, señala Nápoli, y agrega: “No digo que el “dólar puré” esté bien, pero es la única opción en que millones de trabajadores consiguen ganarle a la inflación. Argentina es uno de los siete países del mundo con problemas serios de inflación, y estamos segundos gracias a Venezuela”.

“Hoy hay divisas en Argentina, tenes entre 30 y 50 mil millones de dólares en cajas de ahorro, plazos fijos o debajo del colchón. Pero uno de los problemas es que no tenemos un mercado de capitales dónde puedas invertir tu plata y estar seguro de esa inversión. Entonces, ¿quién va a sacar sus dólares guardados para, por ejemplo, invertirlos en una construcción? Porque, por ejemplo, si queres ampliar tu casa y hacer una habitación, no tenes valores de referencia”, asegura el especialista. “Por lo tanto, mientras no haya opciones de inversión, el único refugio siempre va a ser el dólar”.

En esta entrevista, el docente e investigador en economía analiza las medidas adoptadas por el Banco Central, plantea alternativas para frenar la sangría de reservas e historiza la larga y tortuosa relación entre los argentinos y la divisa estadounidense.

Cortar el hilo por lo mas delgado

“Esos 200 dólares para ahorro no son los que hacen la diferencia en las reservas del Banco Central. Encima, es una locura restringir la compra de unos dólares para ganarle a la inflación, pero a la vez permitir la importación de autos de alta gama”

“La restricción a la compra dólares es una excelente medida financiera, pero no sirve para ninguna otra cosa. Hoy en Argentina hay dinero, tenes entre 30 y 50 mil millones de dólares en cajas de ahorro, plazos fijos o debajo del colchón. Uno de los problemas es que no tenemos un mercado de capitales dónde puedas invertir tu plata y estar seguro de esa inversión. Entonces, ¿quién va a sacar sus dólares guardados para, por ejemplo, invertirlos en una construcción? Si queres ampliar tu casa y hacer una habitación, no tenes valores de referencia. Mientras no haya opciones de inversión, el único refugio es el dólar”

“El mercado del dólar blue es econométricamente chico, pero hay que entender quién lo financia o alimenta las cuevas donde funciona: son las grandes empresas y bancos que traen dólares que no quieren declarar, lo ponen ahí y sacan diferencias. Por lo tanto, estamos hablando de divisas que ni siquiera salen del circuito”

El problema cíclico

“Desde aquel primer impulso de la década del 30´, y luego con el fenomenal desarrollo industrial durante el peronismo, Argentina siempre demandó dólares para alimentar su industria. Eso hizo que el problema de las divisas sea cíclico y no coyuntural”

“El problema es con la dictadura, cuando comienza un proceso de financiarización absoluto”

El problema de fondo: la inflación

“En primer lugar, hay que decir las teorías ortodoxas o monetaristas no explican el aumento generalizado de precios. En este sentido, si algo le debemos al macrismo es que demostró que es totalmente viable la cancelación de la emisión e incluso una retracción monetaria junto a una inflación descontrolada”

“En Argentina el problema de la inflación no responde a un incremento del dinero circulante, sino a la baja oferta de productos y la especulación empresaria. Por ejemplo: si te doy plata a vos para comprar leche y no incentivo al sector lácteo para que produzca más, es probable que el empresario decida producir menos y cobrarte mas para sacar un mayor rendimiento por cada venta”.

La visión liberal

“Hace un tiempo una periodista alemana me preguntaba por qué nuestro país no dejaba de intentar el desarrollo de su industria y se dedicaba a la producción agrícola. A mí me pareció una falta de respeto, pero es una mirada que comparten la mayoría de los economistas y políticos locales de corte neoliberal”

“En definitiva, lo que plantean es una suerte de Camboya del Pol Pot: vaciar las ciudades para ir a vivir todos al campo y ser peones de estancia, porque encima acá son muy pocos los dueños de la tierra”

“Los economistas que plantean esa vía para la Argentina son los mismos que trabajan en consultoras que asesoran a exportadores de granos o terratenientes. Cada vez que veas un neoliberal opinando en televisión, buscá en google quiénes son sus clientes y te vas a dar cuenta quién le paga y por qué opina lo que opina”

“Industrializarse es caro, pero hay que hacerlo. A muchos les serviría que Argentina sólo exportase materia prima, pero con ese modelo nuestra gente no come”

 

Entrevista: Diego Leonoff (@leonoffdiego)

 

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