Canal Abierto Radio | El pasado jueves, desde el Consejo Federal Educativo se definió un semáforo epidemiológico para que cada distrito pueda ir decidiendo en qué momento volverían las actividades educativas. Luego, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través del Ministerio de Educación que conduce Soledad Acuña anunció una vuelta a la presencialidad, en grupos de a diez chicos con modalidad “burbuja”.

Ezequiel Fulvi, educador del Bachillerato Popular Salvador Herrera de Lugano, comentó a Canal Abierto Radio que las medidas sanitarias y de control no fueron comunicadas al personal docente y auxiliar y tienen que resolver esas cuestiones en las propias aulas. Las y los docentes ni siquiera fueron convocados a definir cómo se reglamentaría esta modalidad.

Hay un intento de invisibilizar el laburo que venimos haciendo los docentes en estas condiciones -expresó-. Atrás de eso está el que vuelvan las escuelas y dejar un mensaje claro de que ellos son los garantes de que el ciclo lectivo se cumpla. No es cierto, porque el ciclo lectivo no se interrumpió en ningún momento”.

Fulvi trabaja en una escuela en el Barrio Mugica, que en este momento funciona como centro del Operativo Detectar. “La pregunta es en qué condiciones está nuestra escuela hoy y si van a dejar de hacer el operativo detectar para meternos a todos con los pibes en las escuelas”, señaló.

Además de no consultarlos, los discursos aperturistas en los medios masivos que promueve el propio Ejecutivo porteño instalan “una supuesta idea de que no está habiendo clases”, cuando los y las docentes desde el primer día de la pandemia no sólo están trabajando, sino que planificaron clases y actividades virtuales. Esto, según explicó Fulvi, hubiera sido imposible sin la ayuda de las familias, las organizaciones sociales y sindicales, los espacios de apoyo escolar, y los centros culturales.

“Aparecen como los abanderados de preocuparse por los pibes a los cuales dejaron a la deriva desde marzo que comenzó la pandemia”, aclaró Fulvi.

Por otro lado, la vuelta a distintas actividades económicas requiere del recurso humano: “Los pibes y las pibas son hijos e hijas e hijes de laburantes. Muchos empresarios que deben estar necesitando explotar a esos trabajadores necesitan las escuelas abiertas”, afirmó el docente.

Y concluyó: “En plena discusión de que son los que nunca ponen la espalda por el pueblo: los trabajadores ponemos el salario, ponemos el esfuerzo, y el empresariado nunca pone nada”.

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