Redacción Canal Abierto | Trabajadores de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), ubicada en la localidad neuquina de Arroyito, instalaron una carpa frente al Congreso Nacional en reclamo de su urgente reactivación. La misma permanecerá durante lo que queda de esta semana y se realizarán distintas actividades con el fin de informar y visibilizar la problemática.

La iniciativa es motorizada por ATE Nacional y busca revertir la decisión tomada por el gobierno de Mauricio Macri en mayo de 2018, cuando la planta dejó de producir y se implementó un sistema de retiros voluntarios. Así, el plantel de trabajadores se redujo de 400 a 105, que hoy por hoy sólo realizan tareas de mantenimiento.

 

“Son actividades de conservación que la permiten tener en un estado de arranque para evitar a través de especialistas que la degradación pueda tornarla inutilizable. Pero a medida que pasa el tiempo el costo para volver a funcionar que tiene la planta es mayor, no solo el costo económico, sino fundamentalmente el costo en materia de recursos humanos ya que en el último tiempo se han ido perdiendo numerosos profesionales y técnicos altamente calificados”, explicó el secretario General Adjunto de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar en la conferencia de prensa de apertura.

La producción de aguas pesadas es estratégica ya que de ellas depende el funcionamiento de las centrales nucleares para cuyos equipamientos funciona como refrigerante. Uno de los temores es que, de no reactivarse esta planta, estas centrales tengan que dejar de producir. También se señaló que podría ser objeto de exportación.

Aguiar lamentó que esta planta, “que debiera ser el puntapie inicial para un gran desarrollo de un polo industrial en la provincia de Neuquén, los gobiernos que se han ido sucediendo a nivel nacional sistemáticamente atentaron contra ella».

«Debemos recordar que en el gobierno de Menem un funcionario de energía había dicho que había que utilizar la amoladora y vender la planta como chatarra; durante la gestión de De la Rúa, mediante un decreto se cerró la planta temporalmente y más acá en el tiempo el gobierno de Mauricio Macri, a partir de la desinversión y de carecer de proyecto que pudieran permitir a la planta sostener su desarrollo, también hizo que la planta tuviera que cerrar”.

A su turno, el dirigente de ATE Nacional y trabajador de la CNEA Rodolfo Kempf destacó a la planta como pilar del complejo nuclear. “Son 70 años de historia una singularidad en el mundo para Argentina en el área nuclear porque es un torrente popular combativo antiimperialista, por eso también quieren cerrar la PIAP. Porque quieren dejarnos en el lugar del granero del mundo. Y nosotros queremos poner todo nuestro conocimiento, desplegar nuestra tecnología y aportar a nuestra matriz energética”

Kempf reconoció que la problemática fue tomada por parte del gobierno, pero  señaló que “falta una decisión del Gobierno Nacional en su conjunto. Falta que secretario de Energía Daniel Martínez lo tome en sus manos,  falta que la Jefatura de Gabinete de Manzur lo tome sus manos, falta que la Unidad Presidencial, que Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner lo tomen en sus manos, porque la PIAP es soberanía, es parte de nuestra historia. Por eso los trabajadores del área industrial venimos a decir aquí que vamos a seguir peleando”.

En diálogo con Canal Abierto el secretario General de la Junta Interna de ATE en PIAP, Nicolás Ventura dijo que “sí o sí se tiene que dar una decisión de ponerla en marcha porque hay que hacer un stock de, mínimamente 500 o 400 toneladas para las centrales nucleares, que hoy están funcionando. También tiene que haber una política y se tiene que tomar la decisión hoy, porque a medida que pasa el tiempo es mucho más difícil volver a poner en marcha y más allá de las declaraciones que se han dado de parte del Gobierno Nacional de que es una decisión que van a tomar, nosotros entendemos que la decisión tiene que ser hoy”

Y agregó que “de ponerlo en marcha obviamente se tienen que sumar muchos más trabajadores, porque esto no es una decisión de un día para el otro, hay que formar al personal porque en su momento con el gobierno anterior lo que se hizo es, con retiro voluntarios, sacar mucho personal especializado. Se tiene que sumar mínimamente 150 trabajadores más”.

 

“Siempre fue el pueblo y fueron las trabajadoras y los trabajadores los que lucharon, los que dieron peleas para defender la planta, para sostener su funcionamiento y para reactivarla cuando fue necesario. Y acá estamos nuevamente las trabajadoras, los trabajadores y el pueblo montando un acampe frente al Congreso de la Nación para decir que queremos respuestas y que estas voluntades políticas que el Gobierno Nacional ha venido manifestando, definitivamente se concreten”, concluyó Aguiar.

Foto: Prensa ATE/ Luciano Dico

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