Canal Abierto Radio | Este 19 de diciembre se realizará el ballotage en Chile que definirá al próximo presidente del país. Los candidatos que pasaron a esta segunda vuelta representan proyectos políticos, ideológicos y económicos completamente opuestos.

“Todos los sondeos sobre la segunda vuelta favorecen a Gabriel Boric (diputado de izquierda) pero por un porcentaje muy mínimo del 3 o 4% de los votos que se traduciría en un 54 y un 46%. En ese sentido, la coalición de José Antonio Kast (representante de la ultraderecha) está generando un estado de incertidumbre y de miedo de fraude presentando la posibilidad de que este proceso puede no ser limpio, lo que es una clara señal de que la pelea va a ser muy estrecha a pesar de que que esté un poco a favor de Boric”, anticipó el periodista chileno Gabriel Pinto Montero en comunicación con Canal Abierto Radio.

Ante este panorama, hizo hincapié en las alianzas políticas que se delimitaron luego de las elecciones del 21 de noviembre: “Hay que fijarnos cómo las facciones definieron sus apoyos. La derecha no traiciona sus principios y toda la coalición de derecha, desde lo más liberal hasta lo más conservador, apoyaron inmediatamente a Kast. Sin embargo, por la parte de Boric, si bien en un primer momento consiguió los apoyos del Partido Socialista y el Partido por la Democracia, fue la Democracia Cristiana la que se abrió y está dando manotazos de ahogado en un contexto donde perdió absolutamente hegemonía y están mostrando verdaderamente su faceta como partido de derecha y no de centroizquierda como históricamente trataron de presentarse”.

El periodista aseguró que para que el candidato de izquierda logre el apoyo de “los votantes históricos” tuvo que cambiar algunos aspectos “principalmente económicos” para “seducirlos”. Además, remarcó que la estrategia de Boric para dar vuelta los resultados de la primera vuelta electoral donde Kast lo superó en porcentaje de votos, mostró “realmente los planes de gobierno”.

“Boric, inmediatamente luego del llamado de atención de la derrota de la primera vuelta electoral, visitó más de un millón de hogares. Hubo un trabajo territorial muy fuerte presentando el proyecto, la perspectiva, y a su vez sumando referentes importantes de otros sectores políticos como por ejemplo en materia económica, que es uno de los puntos más complejos que tenía por la férrea defensa del Partido Comunista de desestructurar el modelo económico neoliberal por un modelo totalmente nuevo y de un tinte más conciliador. Se convocaron economistas que están dentro de la concertación -explicó Pinto Moreno-. También se convocó a una de las principales referentes de campaña, Alicia Fischer, quien fue presidenta del colegio médico y férrea opositora a las políticas sanitarias del gobierno de (Sebastián) Piñera. Fueron sumando distintos referentes y eso también se potenció con el trabajo en terreno”.

A esto se le agrega el apoyo de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile (CUT), que “se alineó con la propuesta de Gabriel Boric e hicieron la campaña a través de distintas movilizaciones por el centro de Santiago”. “El temor más grande, más allá de cualquier diferencia que puede existir, es a un fascismo por parte de un personaje que estuvo claramente vinculado y defendió la dictadura de Pinochet“, expresó el periodista al explicar estas alianzas.

En cuanto al candidato de derecha, informó que “no sumó a nadie nuevo. Toda la gente que lo apoyó, el porcentaje de la derecha histórica en Chile, está ahí”. Y tampoco “presentó una propuesta nueva, sino que aggiornó de alguna manera las que ya tenía”. Sin embargo, Kast cuenta “con la afinidad del poder empresarial, ya que su programa económico básicamente es una reducción de impuestos para el gran empresariado y por supuesto es mirado con buenos ojos por este sector. También se suman las políticas represivas que están vinculadas con la explotación de recursos en la zona de la Araucanía donde está el pueblo mapuche, la explotación de los recursos forestales, etc. Hay una sintonía muy elevada entre los sectores del empresariado y la candidatura de Kast”, aseguró.

Y agregó: que “hay que tomar en consideración la cantidad de personas que vayan a votar, porque en la primera vuelta sólo fue el 47% del padrón y la segunda vuelta va a ser importante teniendo en cuenta que alrededor de un cuarto de la población está negada para sufragar y otro aún no tiene claro un voto a tres días de la elección”.

Para concluir, refirió a la relevancia que tendrá la nueva constitución como “hilo conductor” luego de las elecciones presidenciales: “Cuando finalice la Asamblea Constituyente habrá un gran plebiscito para elegir si estamos de acuerdo como ciudadanos con esta nueva Constitución o no. Si se vota que no, el proyecto de la Constitución se cae y seguiría vigente la del año 80 de la dictadura, por lo tanto esto forma parte del gran acuerdo que alguna vez se hizo en la crisis de 2019″.

Y lo relacionó con lo que reflejen luego del fin de semana los resultados del ballotage: “Si bien el presidente no tiene directa influencia, puede mover todos los hilos para generar una sensación de que se tiene que rechazar la Constitución, en el caso de Kast. En el caso de Boric, por supuesto sería reafirmar su proyecto político que viene a dar aire y un nuevo impulso a la sociedad chilena para derribar lentamente la propuesta de las barreras históricas del proyecto neoliberal que hay en el país“, finalizó.

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