Redacción Canal Abierto |El Frente de Todos no existe, ésta es la cruel realidad. Ha sido una muy importante herramienta electoral que garantizó la unidad necesaria para desalojar al macrismo, algo que era imprescindible, pero luego nunca se transformó en un ámbito de construcción y discusión política de todas las fuerzas que lo integraron. Ese ámbito debería existir hace rato, nosotros los venimos reclamando desde que comenzó esta historia”.

Las declaraciones de Claudio Lozano, presidente de Unidad Popular en el Frente de Todos y director del Banco Nación, sintetizan un descontento al interior del oficialismo que va más allá de Alberto y Cristina Fernández.

“En la elección de 2021 hubo 5 millones de personas que decidieron darle la espalda al Frente de Todos y lo habían votado en 2019, pero que a la vez no votaron a Juntos para el Cambio, que gana perdiendo un millón de votos. (Esos 5 millones) se quedaron en la casa y están a la expectativa de algo que tenga que ver con aquello que votaron en 2019”, asegura en diálogo con Canal Abierto.

¿Por qué se perdió este apoyo popular? ¿A dónde fue el crecimiento a tasas chinas de 2021 que no influyó en la pobreza ni en el poder adquisitivo de los trabajadores? ¿Se puede revertir esta situación y pagarle al Fondo Monetario Internacional? ¿Cómo se reparan las fracturas al interior del Frente de Todos?

En esta entrevista, todas las respuestas.

 

El crecimiento que no se reflejó en los bolsillos

  • “Crecer no es sinónimo de que crezcan todos los sectores de la economía. Cuando uno mira la cuenta de distribución de los ingresos que hace el INDEC, lo que uno tiene es que los trabajadores, que en el primer trimestre de 2020 tenían una participación en el ingreso del 49,8%, pasan en el segundo trimestre de 2021 a tener el 40%. Pierden 9 puntos, casi lo mismo que creció el PBI. La cuenta agrega la medición de lo que sería el ingreso de la población informal, que pierde tres puntos más. En total serían 12 puntos, lo mismo que crece el excedente de las empresas: la ganancia empresarial se expandió entre el primer trimestre de 2020 y mediados de 2021 prácticamente 15 puntos”.
  • “El mecanismo principal fue la inflación, o sea la fijación de precios por parte de las principales empresas de la Argentina, fundamentalmente en alimentos y en insumos que usa toda la economía. Crecieron muy por encima de lo que crecieron el resto de los precios y el resto de los ingresos. El resultado es que vos tenés una recuperación de la actividad económica en un contexto de ampliación de la desigualdad y eso lo que implica es la depresión de los ingresos populares”.
  • “Si uno quiere impactar sobre los sectores más postergados lo que tiene que haber es una política de distribución activa. Por eso es que, por lo menos todo el espacio político y sindical nuestro, hemos venido planteando desde la etapa de la pandemia la necesidad de un ingreso universal para el conjunto de la población en situación de informalidad y desempleo para ponerle un piso al a la situación social de la Argentina”.

 

El acuerdo con el FMI y sus consecuencias sociales

  • “(Con el acuerdo con el FMI) el Gobierno se impuso un corset muy complicado. Una de las variables para reducir el gasto que el Gobierno había elegido ahora se hace muy complicado utilizarla porque era reducir el subsidio a la energía, pero el problema es que hoy la energía en el mundo se fue arriba de los 100 dólares el barril y, consecuentemente, el impacto que eso tiene en los precios internos de la energía en Argentina hace que el subsidio no sólo no va a bajar sino que va a subir. Con lo cual tienen que ir a otros rubros del gasto. Es muy complicado tener políticas reales de distribución del ingreso en un contexto de acuerdo de esta naturaleza. Habría que incumplir el acuerdo para que esto pudiera pasar”.
  • “Uno puede buscar mecanismos fiscales que resuelvan en parte el problema, pero el Impuesto a las Grandes Fortunas que debiera seguir existiendo no existe”.
  • “Lo que lo que ha aparecido como discusión en el Senado respecto al tema de que todos aquellos capitales que fugaron y no están declarados tengan que hacer un aporte para los pagos de deuda va en línea con mejorar la capacidad que el Estado puede tener para hacer políticas de ingresos. Ése sería el camino para, aun en el contexto de la discusión con el Fondo, tener margen de acción”.
  • “El Gobierno está en una contradicción casi consigo mismo, porque ha demostrado a través de los documentos del Banco Central, de la Oficina Anticorrupción, de la Sindicatura General de la Nación y de la Procuración del Tesoro que la deuda es nula. Al mismo tiempo está claro que el FMI incumplió taxativamente todas sus normas, reglamentos y estatutos en el tratamiento que hizo del caso argentino. El Gobierno todavía tiene abierta esa puerta para avanzar tanto parlamentariamente como judicialmente en la declaración de nulidad que el propio Poder Ejecutivo podría encabezar y llevar el tratamiento de la deuda con el Fondo a la ONU. Tiene elementos como para, aun habiendo firmado, seguir discutiendo. El problema es que quiera hacerlo”.

 

Presente y futuro del Frente de Todos

  • “No hay un ámbito donde se resuelva el consenso. La primera reunión formal de todos los partidos del Frente a nivel nacional la tuvimos después de la derrota en las PASO. Por primera vez, los veinte partidos que integramos el Frente de Todos nos veíamos las caras. La ausencia de esto ha hecho que muchos de los debates del Frente hayan sido públicos. Esto no se ha revisado”.
  • “El debate que se necesita es el que sintetice la marcha de la gestión, el rumbo que toma el Frente. Y a partir del acuerdo con el Fondo lo que se ha puesto en debate es el sentido del Frente. Lo que terminó pasando es que el Gobierno acordó con el FMI con una coalición política distinta a la que le dio origen electoral. Que estaba integrada dominantemente por Juntos por el Cambio y una parte del Frente de Todos. En realidad, la coalición electoral que le dio origen no acompañó esto y yo creo que el malestar es generalizado. Hay una situación de falta de contención de la orgánica del Frente”.
  • “Hoy hay una discusión abierta y yo creo que sería muy saludable que se abrieran espacios, aunque no fue saludable resolver el acuerdo con el Fondo sin haberlos abierto”.

 

Conflictividad social y representación política

  • “No es lo mismo Alberto Fernández que (Fernando) De la Rúa, pero creo que hay sí un escenario de potencial conflictividad social con un gobierno que, en tanto no intente zafar del acuerdo (con el FMI), tiene las manos sumamente atadas para poder darle solución”.
  • “En este contexto donde uno tiene 17 de millones de personas en situación de pobreza y unas 4 millones en situación de indigencia no podés decir ‘no voy a dar más planes’ cuando lo que tenés como planes son 1.200.000 y tenés anotados en la economía popular 4 millones de personas. Si no vas a dar más planes tenés que dar alguna respuesta. No sirve pensar que el virtuosismo del empleo en blanco va a tener una respuesta hoy. Hay más de 8 millones de personas que no reciben nada, que están afuera de todo subsidio a pesar de estar en la lona”.
  • “El ingreso universal hoy es imprescindible y no es cierto que no hay capacidad de financiarlo. Podemos poner el Impuesto a las Grandes Fortunas, que por otra parte fue un impuesto sobre 10.000 cuando en realidad las grandes fortunas identificadas por la AFIP son 34.000 y hay información especializada a nivel mundial que dice los multimillonarios en la Argentina son 114 mil. En la Argentina tenemos que poner el foco en los grandes contribuyentes, en las principales empresas y en las principales fortunas. De las que están declaradas, el 70% está afuera”.
  • “El Gobierno ha perdido el respaldo popular al no buscarlo. En 2021 Martín Guzmán mantuvo un ajuste fiscal y monetario en línea con las conversaciones con el Fondo. De hecho se bajó en un 50% el déficit y sobre la base de ajuste en el gasto salarial del Estado, en el gasto de jubilaciones, en las prestaciones sociales. El contexto inflacionario en el marco del ajuste fiscal y monetario dio como resultado la derrota electoral. La situación inflacionaria sigue como estaba, no tenemos ninguna solución hasta ahora a la vista más que el intento por parte del secretario de Comercio (Roberto Feletti) de, con algunas canastas, tratar de compensar situaciones. Y hay cosas que el propio secretario de Comercio pide y que el Gobierno no le está dando, entre ellas retenciones. Y no las está dando por cultivar un vínculo con actores que no son parte de su base electoral”.

 

Entrevistadora: Gladys Stagno

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