Mientras festejaba el repentino sobreseimiento en la causa $LIBRA, el Presidente pidió “quemar en la hoguera a los hijos de puta”, en referencia a cinco periodistas a los que mencionó por su nombre. Hasta Bullrich se despegó. Fuerte reacción de los sindicatos de prensa.
Publicado 26/10/2026
Redacción Canal Abierto | Amnistía Internacional anunció que denunciará ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la ONU los nuevos ataques del presidente Javier Milei contra periodistas que cubrieron el caso $LIBRA. La organización advierte “con profunda preocupación” sobre la escalada de hostilidad hacia la prensa y llevará estos hechos a instancias internacionales, en el marco de su trabajo de seguimiento y denuncia del deterioro de la libertad de expresión en Argentina.
Durante su discurso en la Fundación Faro, el presidente señaló por sus nombres a Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrígues, Natalia Volosin y Luis Novaresio, a quienes descalificó por su trabajo periodístico, tildándolos de “ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones”. Luego, en el mismo discurso, sostuvo que “los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”.
“Estas expresiones constituyen una grave e inadmisible escalada en la hostilidad presidencial hacia la prensa: no se limita a cuestionar una cobertura periodística, sino que individualiza y estigmatiza a periodistas”, denuncia la ONG humanitaria global. .
“Cuando el presidente señala públicamente a periodistas y utiliza imágenes de violencia para referirse a quienes cuestionan su gestión, contribuye a generar un clima de intimidación que puede habilitar nuevas agresiones. Su investidura exige una responsabilidad reforzada: debe garantizar que la prensa pueda investigar e informar con libertad y seguridad. El hostigamiento desde el poder deteriora las condiciones del debate democrático y afecta el derecho de toda la sociedad a estar informada”, subrayó Mariela Belski, directora de Amnistía Internacional Argentina.

“No cruzar los límites”
La amenaza de muerte en la voz del Jefe de Estado despertó repudios hasta en la propia tropa de La Libertad Avanza. Tanto fue así que la propia Patricia Bullrich cuestionó las declaraciones de Milei contra el periodismo y advirtió que la referencia presidencial a “quemar en la hoguera” a periodistas “es un límite que no es una forma de defenderse frente a una idea”. En una entrevista con LN+, sostuvo que las críticas a la prensa deben responderse con argumentos y reclamó moderación al mandatario: “Defender la libertad también es respetar a los que nos cuestionan”.
La titular del bloque de LLA en el Senado marcó así una diferencia pública con Milei, quien había lanzado una serie de insultos contra periodistas tras celebrar su sobreseimiento y el de Karina Milei en la causa $LIBRA. “La libertad de expresión protege siempre a la prensa cuando critica al poder”, afirmó Bullrich, quien también recordó que los funcionarios deben aceptar el escrutinio periodístico y concluyó: “Hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar los límites”.

Llamado a la acción
Por su parte, el Sindicato de Prensa de Buenos Aires señala que la amenaza “debe generar una reacción inmediata de todo el arco político y mediático para frenar los ataques contra nuestro oficio.
“No habrá lugar para lamentos si la violencia que promueve el Presidente termina convirtiéndose en hechos”, alertan los trabajadores.
“Este gobierno, que casi mata al fotógrafo Pablo Grillo en una salvaje represión, convoca en la voz de su máximo representante a agredir a nuestros colegas, como ya ocurrió”, recuerda SiPreBA.
La situación de la libertad de expresión en Argentina
Los ataques recientes se inscriben en un contexto de deterioro sostenido de las condiciones para ejercer el periodismo en Argentina. Según el Monitoreo de Libertad de Expresión del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), en 2025 se registraron 278 casos de ataques contra periodistas, un 55% más que en 2024 y la cifra más alta desde el inicio del registro en 2008. El presidente Javier Milei fue identificado como autor de 119 de esos hechos, lo que lo ubicó como el principal agresor individual. El relevamiento contabilizó, además, 139 casos de discursos estigmatizantes, 20 demandas contra periodistas y 28 restricciones de acceso a la información.
El 19 de noviembre de 2025, Amnistía Internacional, SiPreBA, el Cels, FOPEA, FATPREN y ARGRA participaron en una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la situación de la libertad de expresión en Argentina. Allí se denunció el incremento de las agresiones, la violencia en línea, el acoso judicial y los ataques durante la cobertura de protestas, en un contexto expansión de prácticas autoritarias. La Comisión solicitó al Estado información sobre las medidas de prevención y protección y manifestó su interés en realizar una visita al país.
Las obligaciones del Estado son claras: las autoridades deben prevenir la violencia contra periodistas, evitar discursos que aumenten sus riesgos y reconocer públicamente la legitimidad de su trabajo, incluso cuando la información difundida resulte crítica o inconveniente para el gobierno. Las expresiones presidenciales avanzan en sentido contrario a esos deberes.
La reiteración de estas prácticas puede generar un efecto de silenciamiento que trasciende a las personas directamente atacadas: desalienta investigaciones, favorece la autocensura y empobrece la circulación de información de interés público. Investigar las actuaciones de quienes gobiernan es una función esencial del periodismo y una garantía para el control democrático del poder.

