El “modelo changa”: crece el trabajo, pero se achica el empleo formal

Quienes buscan trabajo encuentran opciones cada vez más lejanas al empleo registrado. Los informes muestran que crecen el cuentapropismo, la informalidad y el pluriempleo, y muestran un “consistente proceso de individualización de las relaciones laborales”.
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Ilustración: Marcelo Spotti

Publicado 22/09/2026

Por Gladys Stagno | La relativa estabilidad del empleo esconde una transformación profunda del mercado laboral argentino:cada vez hay menos trabajadores asalariados registrados y más personas que deben resolver su inserción laboral por cuenta propia. 

El diagnóstico surge del informe La consolidación del modelo changa, del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), elaborado a partir de los datos del INDEC del segundo trimestre de 2026. 

En él se destaca que entre 2023 y 2026 la cantidad total de ocupados aumentó apenas 315 mil personas. Pero ese saldo encubre una recomposición mucho mayor: se perdieron alrededor de 485 mil puestos asalariados, mientras el trabajo por cuenta propia incorporó 692 mil personas.

En porcentajes, mientras los asalariados redujeron su participación en el empleo total de 74,2% a 70,5%,el cuentapropismo pasó de 22,3% a 25,5%. En otras palabras, “la relativa estabilidad de la tasa de empleo encubre una transformación profunda de la estructura laboral”, plantea el IPyPP.

El dato más significativo que ofrece el Instituto fundado por Claudio Lozano aparece al observar qué tipo de empleo asalariado se perdió: “De los 485 mil puestos asalariados perdidos respecto de 2023, alrededor de 457 mil corresponden a asalariados registrados, es decir, trabajadores con descuento jubilatorio (…). Esto implica que más del 94% de la destrucción neta de empleo asalariado se explica por la caída del empleo registrado”.

La transformación continuó durante el último año. Entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026 se incorporaron alrededor de 249 mil ocupados, pero el cuentapropismo creció en 409 mil personas, mientras el empleo asalariado cayó en 189 mil. Dentro de esa caída se perdieron aproximadamente 145 mil puestos asalariados registrados y 44 mil no registrados.

La informalidad también creció: alcanzó al 45% de los ocupados, contra 43,2% un año antes. En 2026, la informalidad alcanza al 65,8% de los cuentapropistas, que además pasaron de representar 34,3% a 37,3% del empleo informal.

Cada quien, por las suyas

Los datos de otras fuentes muestran la misma tendencia. La Consultora Analytica calculó que entre el segundo trimestre de 2025 y el de 2026 se sumaron 348.000 empleos informales mientras se perdieron unos 83.000 puestos formales

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA), por su parte, registró que entre noviembre de 2023 y junio de 2026 se perdieron 245.664 empleos privados registrados, frente a 169.026 altas en el régimen de monotributo.

La encuesta de Sentimientos Públicos aporta otra dimensión: el 38,6% de los consultados combina distintas ocupaciones o changas, mientras el 53,6% cuenta con un solo empleo. Entre los ocupados, el relevamiento sostiene que cuatro de cada diez recurren a changas, plataformas o una segunda ocupación para complementar sus ingresos.

El IPyPP sintetiza el fenómeno como un “modelo changa”, al que define como una “combinación vinculada a un marco laboral en el cual el empleo agregado puede mantenerse e incluso crecer levemente, pero lo hace al mismo tiempo que se reduce el peso de las relaciones laborales protegidas y se expande un universo de trabajos independientes, informales o insuficientes para garantizar una inserción laboral estable

Luego advierte: “La evidencia es consistente con un proceso de individualización de las relaciones laborales, en el que una parte creciente de la población debe resolver por cuenta propia su inserción en el mercado y asumir individualmente riesgos que en la relación salarial recaían en mayor medida sobre la empresa: continuidad del empleo, ingresos, aportes previsionales, tiempos de trabajo y costos de la actividad. Para una franja importante, el cuentapropismo expresa estrategias de subsistencia frente a la insuficiencia de empleo asalariado; pero también comprende nuevas modalidades de inserción donde la apariencia de autonomía convive con relaciones de fuerte dependencia económica”. 

Ilustración: Marcelo Spotti