Por Pablo Bassi* (@pablobassi_) | La lengua filosa del columnista del diario La Nación intentaba convencer a la audiencia para descomprimir el precio de divisas: “Es preferible tener los dólares en una caja de ahorro que tenerlos en algún lugar escondido de la casa”, dijo. Incontenible, siguió: “Y que algún día alguien se entere, una mucama, un chofer, un taxista, lo que fuere, y lo distribuye, y termina en manos de un ladrón”.

Para la secretaria general del Sindicato de Personal de Servicio Doméstico y secretaria adjunta de la CTA Autónoma de Río Negro, Sonia Kopprio, la de Morales Solá “es una ofensa muy grande, una humillación, un dolor que siento como representante”, señaló en declaraciones a Canal Abierto.

“Él debe tener a una trabajadora, sometida tal vez a la indigencia, que tiene que soportar que la acusen de robo. Robo es que nos tengan en negro y con salarios de miseria”, agregó Kopprio y advirtió: “Si hace falta voy a denunciarlo en la Justicia y me siento a debatir con él en televisión”.

Durante los últimos años el sindicato logró un empoderamiento que limitó la explotación doméstica, puso a la ofensiva la organización gremial y lo dotó de visibilidad en el debate público. Kopprio le puso fecha: marzo de 2013, cuando se sancionó la ley 26.814.

Aquella norma estableció el Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares. Legalizó el derecho a licencia por maternidad y casamiento, vacaciones e indemnización del 100% por despido, entre otras reivindicaciones. El 3 de abril, cuando fue promulgada, convirtió al día en feriado nacional para las trabajadoras domésticas.

“Con este gobierno hay más trabajadoras domésticas y sueldos más bajos. Estamos esperando todavía el llamado del ministerio de Trabajo para actualizar nuestro sueldo en paritarias”, señaló Kopprio y recordó que el sindicato logró que se incorpore al salario la zona desfavorable y próximamente la antigüedad.

Cien o ciento diez pesos por hora es el precio por lo que varias trabajadoras son convocadas. Un número equivalente, tal vez, a los honorarios de conductores televisivos por segundos al aire o a palabras tipeadas en opiniones que alimentan un imaginario social creado y engordado por una eterna casta de privilegiados.

 

*Desde Bariloche.

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