Redacción Canal Abierto | Por iniciativa de los distintos bloques opositores y a pesar de la reticencia del oficialismo, el Congreso debatirá hoy el proyecto de Ley de Emergencia Alimentaria. El debate se desarrollará en una sesión especial de la Cámara de Diputados a partir de las 11:30.

El texto que se debatirá hoy plantea una prórroga hasta 2022 de la emergencia alimentaria y el destino de entre 8.000 y 10.000 millones de pesos a planes sociales, a partir de un aumento de hasta el 50% de los fondos que se destinan en la actualidad.

En diálogo con el programa Sobre La Hora, la diputada por el Movimiento Evita, Lucila De Ponti planteó que se llega a esta instancia porque “el gobierno no está llevando adelante las acciones que corresponderían a una situación de emergencia alimentaria que es esto que estamos proponiendo. Se necesita aumentar, como mínimo, en un 50% el presupuesto destinado a programas alimentarios. El gobierno podría haberlo hecho por decreto, pero como no lo ha hecho necesitamos sancionar una ley para obligarlo a hacerlo“.

El debate se da en el marco del acampe que organizaciones sociales mantienen frente al Ministerio de Desarrollo Social exigiendo el aumento de planes. Esta situación produjo un clima de fuerte tensión en el día de ayer, cuando la Policía de la Ciudad intentó desalojar violentamente a los manifestantes. “La peor forma que el gobierno tiene de responder al conflicto social es la represión. Estamos en un momento muy delicado y nadie quiere que lleguemos a una situación de estallido ni de caos social. Eso sería perjudicial para todos, no sólo para un gobierno. Es algo que el pueblo sufre en términos de de su calidad de vida, de sus condiciones materiales de vida. Sería mucho más racional que el gobierno hubiese hecho esto por decreto o que ahora se allane a implementar la ley que lo que va a hacer es darle un poco más de tranquilidad a los sectores que la están pasando de peor manera”, sostuvo al respecto la diputada.

De Ponti también se refirió a la legislación a debatir como un paliativo, pero no una solución de fondo, particularmente al plantear que se busca garantizar la parte cuantitativa, pero si ahondar en el aspecto nutricional. “Estamos pidiendo al gobierno que aumente la cantidad de alimentos, pero la cuestión nutricional ha quedado totalmente solapada. Estos alimentos que se entregan desde el Ministerio de Desarrollo Social no cubre lo que sería una campaña nutricionalmente acorde para que un pibe o una piba pueda crecer en las condiciones adecuadas. No es una canasta que esté nutricionalmente correcta. Y cuando hay situaciones de hambre se agravas muchísimo y compromete la vida de esos pibes para siempre”, concluyó De Ponti.

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