Redacción Canal Abierto | Medios de comunicación y redes sociales se vieron inundadas con las brutales escenas de represión policial y angustia en las calles de Santiago de Chile y tantas otras ciudades del país trasandino.

Y si bien ya son 15 las muertes y cientos los heridos y detenidos, el conflicto todavía parece lejos de solucionarse con un Gobierno que apuesta más a la violencia que al dialogo.

En este escenario, el ex ministro de Salud y embajador argentino en Chile entre 2007 y 2015, Ginés González García dialogó con Canal Abierto sobre las causas que llevaron a la crisis, y los desafíos que enfrenta el pueblo chileno y su dirigencia. Además, su mirada sobre la coyuntura regional y las implicancias de una posible futura presidencia de Alberto Fernández.

¿Te sorprendió el estallido popular en Chile?

-Lo que viene sucediendo prueba lo que los manuales de política dicen en cualquier lugar del mundo: a veces las sociedades pueden soportar la pobreza, pero lo que no pueden soportar es la profunda desigualdad. Desde el punto de vista del crecimiento económico, Chile es considerado como el país más exitoso en Latinoamérica, y el menos exitoso en distribución.

Y cuando un proceso así dura tantos años, ya no hay objetivo, promesas ni esperanzas. Esta tensión se fue acumulando hasta que sucedió lo que sucedió, tomando por sorpresa a toda la clase política chilena. Esto obliga a una reflexión para encontrar una solución que sólo puede ser política, y no con represión o tecnocracia.

Siempre se habla del sistema educativo público chileno como paradigma de esa desigualdad, ¿qué sucede con la salud?

El sistema de salud público en Chile también es arancelado, y eso genera una injusticia tremenda. Por eso es que muchos chilenos vienen a atenderse a la Argentina, donde el sector público es totalmente gratuito.

Si bien el éxito económico implicó sacar a mucha gente de la pobreza, la desigualdad es un enemigo de la sociedad tan potente como puede ser la pobreza. La clase dirigente chilena va a tener que trabajar mucho en este tema.

Otra cuestión es la vinculada al nivel de bancarización y endeudamiento que hay en Chile, algo que genera una asfixia sobre toda la sociedad.

¿Una posible victoria del Frente de Todos en las elecciones de este domingo podría impulsar un cambio de paradigma en la región?

-Sin dudas. La propuesta del peronismo en Argentina es una alternativa a los modelos neoliberales que vienen fracasando en Chile y otros países de la región.

Nosotros creemos que el único modelo viable es con más justicia social, distribución de la riqueza y mayor igualdad.

Vamos a ganar la elección el domingo, pero recién ahí va a empezar otro capítulo: el de recomponer las enormes diferencias que existen. Porque Argentina no sólo tiene que crecer, sino que tiene que hacerlo de forma pareja.

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