Redacción Canal Abierto | En el arranque de la tercera jornada del Encuentro Nacional de Jóvenes de ATE se llevó a cabo la presentación de dos campañas, una en el marco de la emergencia alimentaria, y la otra en rechazo del pago de la deuda ilegítima.

En el panel donde se propuso el ‘Plan Argentina contra el hambre’, la economista Ana Rameri, del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), que hizo foco en la debacle social que dejo el Gobierno neoliberal de Mauricio Macri a partir de la suba de las condiciones de pobreza por sus políticas sociales y la crisis creciente del 2018. En ese sentido señaló que un estudio de IDEP (Instituto de Estado y Participación, de ATE) registra que en el período 2016/18 cayeron a la pobreza casi 4.000.000 millones de personas, un millón de ellas en condiciones de hambre.

Otro punto central de su intervención fue desmitificar el pensamiento de que las condiciones de pobreza se extreman más en aquellos distritos más pobres. Por el contrario Rameri apoyó con datos recientes que la suba de la indigencia bordea al 10% y crece más en distritos más ricos como provincia Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos.

Para su cierre, Rameri dejó tres problemas bases que atraviesa la construcción social y económica del país: La extranjerización de la economía, la concentración de la producción en pocas manos y la depredación del consumo.

Luego, el teólogo y antropólogo Néstor Miguenz, expuso una visión tanto del campo teológico (“Bien leída la propia Biblia dice más en sus páginas del hambre que de la religión”, dijo) como sus propias experiencias en su rol de miembro de la Iglesia Evangélica en regiones con mayores necesidades, como el Impenetrable chaqueño.

La actividad estuvo coordinada por Mónica D’Elía, Alba Curaqueo de ATE Nacional, y contó con la participación de Luís María Alman Bornes de ATE y del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, y el secretario General del sindicato, Hugo “Cachorro» Godoy, además de las intervenciones de los afiliados de distintos puntos del país, como Tucumán, Salta, Lanús, Santa Cruz, entre muchos otros.

Sobre el cierre los debates pusieron de relieve la necesidad de refundar una economía sobre bases distintas; revalorización del trabajo sobre el capital; intervención económica mediante otra matriz distributiva; la creación de espacios para el movimiento cooperativista; e insistir en que la salud, la educación, la alimentación y la vivienda no pueden estar en manos del mercado.

En la actividad que impulsó la “Suspensión del pago e investigación de la deuda pública”, el economista Tomás Raffo, del IPyPP, realizó un repaso de la historia de la deuda de la Argentina desde la última dictadura cívico-militar hasta el presente, explicando la ilegalidad de la toma de la misma durante el gobierno de facto, así como las renovaciones e intereses contraídos durante los subsiguientes gobiernos de la democracia.

Sobre la deuda tomada por el Gobierno de Mauricio Macri, Raffo explicó que el FMI es corresponsable de la situación que vive la Argentina, porque emitió préstamos que violaban sus propios estatutos, ya que le prestaban plata a un país con fuga de capitales. Ahora -analizó el economista-, es posible que por primera vez se defina realizar una suspensión de pagos al FMI, que ya admitió que la Argentina no está en condiciones de pagar lo que se le exige.

Por su parte, Beverly Keene integrante de Diálogo 2000 / Jubileo Sur explicó que el problema de la deuda pública es regional y hasta mundial, y lo caracterizó como una metodología de dominación en un mundo que, desde la Segunda Guerra Mundial, fue orientado por los Estados Unidos hacia una economía basada en el comercio. Keene aseguró que si el campo popular no construye un movimiento amplio, unido y popular contra la deuda, el futuro del país será desastroso.

Entre las ideas y aportes realizados por los y las jóvenes presentes se habló de la creación de un Museo de la Deuda, así como una suerte de CONADEP de la Deuda y materiales de estudio y formación sobre la temática para escuelas, para que las futuras generaciones estén informadas sobre la problemática y que, a futuro, Argentina pueda finalmente decirle ‘Nunca Más a la Deuda’.

 

Fuente: Prensa ATE Nacional

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