Redacción Canal Abierto | “Gestar un nuevo 17 de octubre es lograr que Marcha al Campo sea Ley. Que luchemos por una Argentina sin hambre y con trabajo. Que como pueblo nos enamoremos de esa gesta. Que dejemos de estar a la defensiva para salir a poblar nuestro país con un sueño grande y potente”, indicaba la convocatoria de la Mesa de Encuentro por el Trabajo y la Vida Digna para un encuentro que reunió a más de 350 personas manifestando el respaldo de múltiples organizaciones sindicales y sociales a una iniciativa que apunta a democratizar la producción y descentralizar las ciudades.

El encuentro desarrollado esta tarde contó con la presencia del ingeniero agrónomo Guillermo “Gallo” Mendoza, quien desarrolló la idea original, el abogado laboralista Rubén Famá, que le dio forma al proyecto, y la diputada nacional María Rosa Martínez, encargada de llevarlo al ámbito legislativo.

Te puede interesar: La vuelta al campo: poner en marcha un sueño

Además, estuvieron presentes múltiples organizaciones que impulsan y respaldan el proyecto, como la Mesa de Encuentro por el Trabajo y la Vida Digna, Federación Gráfica Bonaerense, CTA Autónoma, Federación Argentina de Trabajadores de la Industria del Cuero y Afines, Asociación de Trabajadores Rurales y Estibadores de Salta, Descamisados, Foro Nacional de Tierra, Población y Desarrollo Local, Unión Solidaria de Trabajadores-UST, Peronismo Militante, Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, Unidad Popular en el FdT, Universidad Nacional de Avellaneda, Corriente Nacional Martín Fierro, UTEP, Universidad Nacional de Lanús, entre muchos otros.

Canal Abierto transmitió en vivo:

Orden de participación en el encuentro (video): 

  • Marta Arriola, Cuidadores de la Casa Común, fue la coordinadora del evento.
  • Guillermo “Gallo” Mendoza, autor de la iniciativa original (ministro de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires desde mayo de 1973 a febrero de 1974).
  • María Rosa Martínez, diputada nacional por la provincia de Buenos Aires por el Frente de Todos.
  • Hugo Cachorro Godoy, titular de ATE y Adjunto de la CTA Autónoma.
  • Pablo Narvaja, coordinador de la Mesa de Encuentro por el Trabajo y la Vida Digna.
  • Rubén Fama, abogado, co-autor del proyecto de ley.
  • Monseñor Jorge Lugones, titular de la Pastoral Social.
  • Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz.
  • Mariano Pinedo, ex diputado bonaerense, actual l funcionario del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia.
  • Francisco Paco Durañona, senador del Frente de Todos, referente del Movimiento Arraigo.
    Ana Cubillas del Sindicato de Trabajadores Rurales.
  • María Reigada, senadora provincial, CTA-T

Te puede interesar: La marcha al campo

 

El encuentro

La Coordinadora del Movimiento Cuidadores de la Casa Común, Martha Arriola, ofició de moderadora de la reunión y celebró el encuentro para el debate, difusión y apoyo del proyecto de Ley “Marcha al Campo”.

Guillermo “Gallo” Mendoza remarcó que se ha desarrollado un gran apoyo a la iniciativa y destacó su gran característica: “Evitaremos la concentración indiscriminada de tierras”.

La diputada nacional María Rosa Martínez agregó que el proyecto busca el repoblamiento de nuestro país, el acceso con justicia social y soberanía alimentaria a la tierra, y que alrededor de esas producciones agrícolas, agrarias haya posibilidad de industrialización. “Esta ley es la posibilidad de hacer, no solo de soñar”, sostuvo la legisladora.

Por la CTA Autónoma estuvieron presentes Ricardo Peidro y Hugo “Cachorro” Godoy, junto a a Omar Giuliani de la FENAT, entre otros. Godoy resaltó que, al generarse propuestas como esta, “desde la unión del campo popular se podrán superar las enormes dificultades que tenemos actualmente”.

El dirigente señaló que “el neoliberalismo dejó un cráter que cubrir con la unidad, nutriéndonos de fuerza y de capacidad de propuesta para salir del laberinto”.

En ese sentido, Godoy concluyó: “Con política y unión seremos capaces de hacer que este gobierno cumpla sus objetivos tal como lo determinó el mandato del pueblo”.

También se hizo presente Monseñor Jorge Lugones, titular de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, quien valoró la unidad en el proyecto: “Si caminamos solos corremos peligro de tener espejismos, pero yendo juntos veremos la realidad. Debemos seguir adelante, pero paso a paso, sin desanimarnos”.

Por último, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, consideró que este proyecto significa “un signo de esperanza muy fuerte”, pero advirtió que “estamos ante desafíos enormes”.

En ese aspecto, manifestó que “lo que estamos viviendo tiene está relacionado con el maltrato del ser humano a la tierra y por eso tenemos que buscar la forma de vincularnos de otra manera”, poniendo en valor la iniciativa.

Asimismo, recordó las palabras del presidente Alberto Fernández y remarcó que “una economía se puede recuperar con un esfuerzo común, pero hay que luchar por preservar la vida”.

El proyecto: idea, desarrollo y presentación

La iniciativa denominada “Marcha al Campo” tiene el objetivo de movilizar fuerza de trabajo ociosa o que está próxima a serlo, tanto la que resiste en el medio rural como la que ya ha migrado a los cordones urbanos, pero conserva el sentido de pertenencia al sector agropecuario. Para eso estipula la promoción y reordenamiento del uso de tierras fiscales en manos del Estado y busca activar proyectos productivos, vinculados a la agricultura, para que personas y grupos familiares puedan establecerse.

El proyecto define tres herramientas que serán necesarias para su éxito. En primer lugar, se deberá realizar un relevamiento de las tierras fiscales existentes para determinar si son de orden nacional, provincial o municipal.

Según explicó uno de sus redactores, el abogado y dirigente Rubén Famá, las tierras serán cedidas en comodato, es decir que nunca dejarán de ser propiedad del Estado, y en extensiones de no más de 150 hectáreas. “La idea es evitar que estos proyectos fracasen a mediano o largo plazo y se conviertan en una tentación para el sector inmobiliario”, agregó el dirigente.

Luego se deberá definir el sujeto social objetivo de este programa, realizando encuestas a los grupos familiares para determinar sus necesidades.

Por último, con los beneficiarios bien elegidos, se llevará adelante un programa de capacitación que disponga los criterios para trabajar en forma cooperativa y conformar unidades de trabajo y producción.

En la iniciativa legislativa, se prevé el otorgamiento de una renta básica por localización y créditos para acompañar a las familias y generar condiciones de infraestructura básicas para su radicación, desde la vivienda, el acceso a servicios públicos, entre otras.

El proyecto debe pasar por las comisiones de Legislación General, Agricultura y Ganadería, Población y Desarrollo Humano y Presupuesto y Hacienda. De aprobarse, se estima que la primera etapa (el análisis de las tierras fiscales disponibles) se extendería por 48 meses. Luego de eso, a largo plazo, la aspiración de los legisladores es poder llegar a generar entre 700.000 y 1 millón de puestos de trabajo en el interior del país.

 

 

Más información: La Marcha al Campo

Recibí más periodismo de este lado

Nuestros temas