Redacción Canal Abierto | La derrota en las urnas del pasado domingo puso al Gobierno en una situación por demás complicada. Ante la crisis política y económica, y desprovisto del blindaje mediático de los últimos tres años y medio, Mauricio Macri primero eligió por deslindar las consecuencias de su gestión en la administración que le sucederá y, por si no fuera poco, en el mandato popular de las urnas.

“La reacción del Gobierno Nacional ante los resultados electorales de las recientes PASO constituye una extorsión inaceptable y un profundo desprecio por la voluntad popular. El golpe de Mercado iniciado ni bien finalizaron las elecciones primarias fue alimentado por las declaraciones, cuanto menos irresponsables, del Presidente de la Nación”, fustigó en las últimas horas la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTA Autónoma) que conducen Ricardo Peidro, Hugo Godoy y Claudia Baigorria.

En el mismo sentido, desde la Central plantearon: “el Gobierno ha decidido imponer el terror económico como herramienta de su estrategia electoral, al tiempo que habilita una exacerbación y aceleración del saqueo de los recursos que aún existen en la economía nacional”.

Ayer, en un tono diametralmente opuesto al belicoso psicopateo del lunes post electoral, el presidente dio marcha atrás y salió a pedir disculpas. Además, anunció una suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, el congelamiento de precios de los combustibles durante 90 días, la entrega de 2.000 pesos mensuales (33 dólares) a cada trabajador por vía fiscal o salarial, un bono de 5.000 pesos (83 dólares) para estatales, militares y policías, y una suba del salario mínimo.

Este último anuncio presidencial también produjo el enojo en los dirigentes de la CTA-A: “se trata de medidas ligadas al cronograma electoral y siguen sin resolver, ni siquiera morigerar, la situación de empobrecimiento en que sumieron a nuestro pueblo”.

“Amenazan con dejar un escenario de tierra arrasada, condicionando así todo margen de autonomía política y económica para el gobierno que asuma el próximo 10 de diciembre. No hay lugar para medias tintas. El Gobierno Nacional posee un mandato hasta el 10 de diciembre y es quien debe hacerse cargo de la situación. En caso de no estar en condiciones para ello, deberá dar un paso al costado y garantizar los mecanismos constitucionales para sostener la continuidad democrática”, definió en un comunicado la CTA Autónoma.

En la misma línea se pronunció el secretario general de la CGT, Héctor Daer: «Se intenta dar 10 cuando perdimos 20”. El líder de los camioneros, Hugo Moyano también apuntó contra las magras concesiones oficialistas: “son un sandwich y una coca, no se puede resolver con esto la situación de hogares que están pasando necesidades».

Foto: Godoy y Peidro, archivo

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