Ciencia en crisis: 6.400 puestos menos y una comisión paralizada en Diputados

Mientras se profundiza el ajuste sobre el sistema científico-tecnológico, los proyectos para frenar el desmantelamiento siguen sin avanzar en el Congreso. La Mesa Federal Ciencia y Tecnología apunta contra el titular de la comisión, Martín Yeza.
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Foto: CONICET

Publicado 22/10/2026

Redacción Canal Abierto | Desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada, el sistema científico y tecnológico perdió 6.400 puestos de trabajo. Sin embargo, en la Cámara de Diputados, la comisión encargada de esa tarea permanece prácticamente paralizada.

Según la Mesa Federal Ciencia y Tecnología —espacio que reúne a agrupaciones, sindicatos, redes de investigadores y organizaciones del sector—, el presidente de esa Comisión en la Cámara baja, Martín Yeza, mantuvo una sola reunión ordinaria en lo que va del año. Y la última vez que lo hizo “fue para aprobar beneplácitos por logros científicos más bien alcanzados muy a pesar de la situación general del sector”.

“Mientras tanto, duermen el sueño de los justos múltiples proyectos presentados a la comisión para detener el desmantelamiento del sector. Entre ellos, el de ‘Condiciones Base para la Sostenibilidad y Protección del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación’, impulsado por la diputada Adriana Serquis, que entre otros aspectos, garantiza las dotaciones mínimas para los organismos del sector que estableció en su momento el mismo partido político al que Yeza pertenece, el PRO”, agrega el comunicado.

La comunidad científica viene denunciando el impacto del ajuste. Recientemente, se movilizó en una marcha masiva y 28 ganadores del Premio Nobel denunciaron la situación general del sector en una carta que fue presentada ante el jefe de Gabinete, Diego Santilli, a principios de este mes. “Sin embargo, ninguno de estos reclamos se está haciendo eco en el Congreso”, detalla la Mesa.

6.400 puestos de trabajo menos

La parálisis parlamentaria coincide con un deterioro que, de acuerdo con las cifras difundidas por la Mesa, atraviesa a los principales organismos científicos del país.

Desde diciembre de 2023 se destruyeron 6.400 empleos en el sector científico-tecnológico. El CONICET encabeza las pérdidas en términos absolutos, con 2.051 puestos menos; le siguen el INTA, con 884 bajas; el INTI, con 861, y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), con 592.

“Dicho de otra manera, siete profesionales de la Ciencia y la Tecnología se quedaron sin trabajo por cada día que pasó desde el 10 de diciembre de 2023”, señala la Mesa.

Salarios expulsivos

El recorte no se expresa únicamente en despidos. La organización también señala la caída de los salarios como un factor que empuja a trabajadores calificados a abandonar el sistema. Según sus datos, las remuneraciones del CONICET perdieron un 40,5% de su poder adquisitivo, mientras que los salarios del personal científico encuadrado en el Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP) cayeron un 32,1%.

El 80% de quienes investigan también ejerce la docencia, pero eso tampoco ayuda: en las universidades nacionales la pérdida salarial fue del 23,8%.

“Esto conduce a que una parte importante de quienes dejaron de trabajar en el sector no lo hicieron tras recibir un telegrama de despido, sino avisos de deudas, números que no cierran a fin de mes, o simplemente, la incompatibilidad de estos sueldos con tener una vida digna”, explican.

El impacto se produce sobre una estructura que ya contaba con menos investigadores que los países con los que el Gobierno suele comparar a la Argentina. El país tiene 2,8 investigadores por cada mil integrantes de la población económicamente activa, frente a un promedio de 9,5 en la Unión Europea.

Lejos de mejorar, el Presupuesto Nacional tuvo una caída real del 9,2% en 2026 para la partida de Ciencia y Tecnología, lo que acumularía una pérdida del 45,7% desde 2023.

“El reclamo de la comunidad científica es simple: presupuestos mínimos que garanticen la sostenibilidad del sector y preservar sus capacidades acumuladas, garantizar la retención del personal altamente calificado, y funcionarios idóneos para administrar los organismos científico-tecnológicos del país”, concluye.