Por Gladys Stagno |Estoy muy conforme con el fallo, ahora a esperar que la condena sea una condena efectiva. Y agradecer a todas las organizaciones que nos acompañaron en este proceso, a mis abogados, y sobre todo a mi familia que tuvo que aguantar y luchar todos estos años. A mi mamá, sobre todo”.

Las palabras de Carla se quiebran al final del audio que llega desde las puertas de la Cámara Penal 3 de la capital catamarqueña, donde el intendente de Puerta de Corral Quemado acaba de ser condenado a seis años de prisión tras haberlo encontrado culpable de “abuso sexual agravado por ser encargado de la guarda”.

Carla no es su nombre real, sino el seudónimo con el que en este medio relatamos su historia.  El hecho ocurrió en 2013, cuando ella tenía 15 años y aceptó ir con Aybar desde su pueblo a la capital provincial para conseguir una beca de estudios y allí –según relató incansablemente– fue violada por quien había sido su maestro, en un hotel alojamiento de las afueras donde la llevó engañada.

Las demoras de la Justicia

Desde entonces, Carla tuvo que luchar acompañada sólo por su familia y por organizaciones feministas contra las dilaciones que Aybar logró interponer en el caso para no comparecer ante la Justicia. La última fue el 23 de junio, fecha en la que debió comenzar el debate. Pero los abogados del intendente de Juntos por el Cambio, quien conduce desde 2011 el municipio que abarca cinco pueblos, presentaron un planteo de “nulidad absoluta” sobre el que el Tribunal debió expedirse antes de continuar. Finalmente, rechazó el pedido y puso nueva fecha.

Antes de eso, en septiembre de 2019, habían pedido la suspensión del juicio a prueba –más conocida como probation– a cambio de un resarcimiento económico para la familia de la denunciante y la realización de tareas comunitarias. Por la gravedad del hecho, la Cámara también rechazó el pedido. Gracias a estas maniobras, pasaron las elecciones y Aybar consiguió una nueva reelección.

 

“Los más valioso que hizo fue creerme”

Carla es oriunda de El Durazno, un pueblo de apenas 378 habitantes que queda a unos 400 kilómetros de la ciudad capital por caminos de montaña; a 70 kilómetros de Belén, cabecera del departamento; y a 10 de Puerta de Corral Quemado, donde se emplaza la Municipalidad.

Allí, Aybar –según relatan en el pueblo– gobierna a la antigua, a fuerza de intimidaciones que han dejado sin trabajo a quienes lo denunciaron o apoyaron a sus víctimas.

Y es que, con la de Carla, el intendente suma cuatro denuncias -dos de las cuales esperan su turno en los tribunales de Belén, la cabecera del distrito-, por abusos contra otras jóvenes que el actual jefe comunal, según los expedientes, cometió en 2010 y 2012, cuando era director de escuela.

“A veces siento que no puedo más y lo único que hago es pensar en mi mamá, en que siempre está dando la cara y lo más valioso que hizo fue creerme. Conozco otras chicas a las que las mamás no les creyeron y pasaron por esta situación con el mismo tipo”, contaba Carla a Canal Abierto el año pasado, cuando esperaba un juicio inminente que debió esperar 14 meses más.

Hasta ahora y desde 2013, Aybar sólo ha pasado doce días detenido, tras los cuales se fijó una caución y fue liberado. El próximo 1 de septiembre, se leerán los fundamentos y la sentencia. Entonces, ésta quedará firme y Aybar irá preso. Hasta entonces, seguirá gobernando el Municipio donde en octubre pasado lo reeligieron por 772 votos, de un padrón de 1219 personas.

Foto: Aybar a la salida de la Cámara Penal 3, luego de oír el fallo (Ph: Fabián González).

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